(Por: Julián Mozo – Para: Olé) – Ricos y poderosos, por un lado. Pobres y humildes, por el otro. La Liga dividida en dos como es habitual pero, como hace mucho no pasaba, con al menos cinco equipos con genuinas chances de llegar al título. En el primer escalón Libertad (Sunchales) y Peñarol (MdP), en ese orden, pero casi en un mismo nivel. Luego vienen Regatas, Quimsa y Boca, todos con presupuestos mayores a $ 3.000.000. A no descuidarse de Quilmes, Central Entrerriano, Obras y Atenas. Los otros siete irán para arriba o para abajo según se potencie su personal, nombres menos rutilantes pero bien aptos para competir en un torneo de ocho meses.
Libertad es el favorito de la mayoría, ya con la vuelta de Battle, mejor extranjero y sueldo top de la Liga, muchos creemos que los de Sunchales arrasarán. En realidad, los otros cuatro no tienen qué envidiarle y dependerá, como siempre, de quién tenga mejor rendimiento colectivo. Los Tigres poseen de todo: el mejor quinteto titular y bien cubiertas las posiciones. Prometen una gran defensa apoyados en Battle, Moldú y Pelussi. La experiencia de Ginóbili, foráneos de alta calidad (hay que sumar a Pittman) y recambios confiables (Benítez, Ceruti y Müller). Lamas, como DT, es una garantía. Tal vez su única falencia sea la falta de tiradores puros.
Peñarol cuenta con un plantel más largo y un coach de lujo, Sergio Hernández, pero el karma de las últimas finales perdidas (tres de cuatro) lo persiguen como fantasmas. Su estrella es Román González, que está muy bien rodeado. Jasper Johnson sorprende con su capacidad anotadora, los pibes Diez y Mata ya son una realidad, y a Tato Rodríguez, Locatelli, Wilson y Scales les sobra oficio.
Regatas, sin Stanton ni Montecchia, sorprendió ganando la Copa Argentina con una defensa que ya es marca registrada, mucho hambre, solidaridad y orden en el juego. Si éste es su camino y puede disimular jugar con un base y medio (Carabajal mata por velocidad pero a veces se pasa de revoluciones y Martínez da una mano pero rinde mejor de escolta), será temible. Su fortaleza está en el juego interior con López, Robinson y Tintorelli.
Quimsa amenazó en Monte Hermoso. Si hubiese tenido al letal tirador Mázzaro (lesionado en el pie derecho), tal vez otra hubiese sido la historia. Es un equipo no tan alto pero sí veloz y picante en ataque. Brillan Treise, Mázzaro y McFarland, pero necesitan más compromiso del talentoso Cleotis Brown. De local, difícil de vencer.
Boca, el campéon, tiene a Gutiérrez, el mejor de la Liga, pero cambió mucho y está en formación, aún sin una identidad definida. Dependerá mucho de la vuelta de Legaria (en la 2 fase), que otros en baja (Sartorelli, Schattmann y Alloatti) den un salto de calidad y del acierto con Carroll y Smith, quien es observado.
Quilmes posee un equipo aguerrido, importados de nivel (Karcher y Reynolds), un DT muy capaz (Sánchez) y un pibe que promete mucho (Aguirre), pero preocupa la lesión de Villares, pieza clave como tirador. Central y Obras amenazan con ser equipos muy incómodos para cualquier rival. Sionista está ahí y Atenas, pese a sus nombres, es una incógnita. Ben Hur tienen pibes para soñar, Independiente (Neuquén) sorprendió en el inicio, El Nacional-Monte Hermoso sabe a qué juega y Estudiantes, revelación de la 06/07, quiere confirmar. Gimnasia presenta dudas y Belgrano aparece como candidato al descenso.
La bola fue al aire en Monte y ya no parará. A disfrutar en paz…

