(Por: Pablo Adolfo Villarroel) – El 24 de marzo de 1976 comenzó la peor de las pesadillas que le ha tocado vivir al pueblo argentino Por ello es que hoy como cada uno de los días que componen estos 32 años debemos recordar profundamente a aquellos compañeros a los que salvajemente les fuera arrebatada sus vidas por la simple razón de pretender una sociedad más justa, más equitativa y solidaria.
Fue entonces que la locura y la barbarie de un grupo de asesinos golpeó duramente a la democracia dejando por un lado, el pueblo, un pueblo reprimido y castigado con sus 30.000 desaparecidos, con nuestros 30.000 muertos.
Por el otro lado, un oscuro grupo de infames y cobardes golpistas asesinos que no solo mataron, violaron y persiguieron a nuestros compañeros, si no que ademas se dedicaron a robar los hijos de sus victimas, de nuestros hermanos, de nuestros desaparecidos. Cubiertos al amparo cómplice y silencioso de algunos sectores oligárquicos que golpeaban las puertas de los cuarteles arengando la persecución de quienes humildemente como trabajadores o estudiantes se atrevieran a soñar en una sociedad mas justa, mas igualitaria, y que hoy con ese mismo cinismo estos hipócritas utilizan esta bendita democracia que costo mucha sangre obrera, para reclaman por mantener acaparada las ganancias económicas que les roban a través de la explotación y el abuso a sus trabajadores.
Por ello no debemos permitirnos olvidar, porque el dolor el sufrimiento y la muerte de nuestros compañeros debe ser una imagen permanente en nuestros pensamientos y en nuestros corazones para que tanto dolor no haya sido en vano.
Por la memoria, la justicia y la verdad.
¡No al olvido, no al perdón!
Pablo Adolfo Villarroel
D.n.i. 18.248.839

