El grupo «Renacer Sunchales», evocó sus 15 años de vida en el parque que lleva su nombre, el cual está emplazado en Barrio Sur. Allí, en el marco de su ya tradicional «Ceremonia de las Velas» se descubrió la obra «Transformación», la cual se emplazó en el sitio, como una alegoría al proceso que se transita por parte de las familias que componen el espacio.

Sobre la obra en particular, Lissi Avenali, en su perfil de Facebook así la describió:
Mirando la obra, podemos describirla de dos modos:
Podemos pensar en nuestros hijos tan amados, que están en otro plano; como así también en nosotros, y no solo me refiero a sus padres, sino también a hermanos, familia y afectos.
Desde la mirada hacia nuestros hijos, es la transformación que les trajo su partida. La mariposa en muchas culturas está ligada a un cambio, una metamorfosis, como así también se la ha relacionado con el alma.
En la mitología griega, eran consideradas como las almas de quienes, al finalizar su vida, habían sido transformadas y liberadas de su forma humana. Para los celtas, la mariposa era vista como un ser mágico y se creía que podía llevar mensajes entre el mundo de los vivos y el de quienes estaban ya en otro plano.
En la cultura oriental, la mariposa es vista como un símbolo de la belleza y la gracia; de transformación y renovación, también de amor y espiritualidad.
Si observamos la obra… representa el vuelo hacia lo alto…
Con respeto a nosotros, que estamos de este lado de la Vida… Es también símbolo de cambios.
Es nuestra transformación ya que tuvimos que aprender a vivir sin estas presencias tan queridas.
Es haber atravesado la noche oscura del alma y poco a poco -con mucho trabajo y fuerza de voluntad- lograr transformar ese dolor tan grande en fortaleza, amor y servicio hacia un semejante… Es haber salido de nuestro capullo (encierro, aislamiento, etc.) para cumplir con la premisa de Viktor Frankl -en cuya logoterapia se basa la esencia y fundamentos de Renacer- que dice que «El hombre que se levanta por sobre su dolor para ayudar al hermano que sufre, trasciende como ser humano».
No quiero dejar de mencionar que las mariposas también están presentes en el logotipo que identifica a los Grupos Renacer.
La obra también sugiere formas curvas, onduladas, imitando un ADN.
ADN que nos liga eternamente a nuestros hijos…
Es también la herencia que hemos recibido de otros padres y pares a manera de préstamo; cuando nos ayudaron y que -nobleza obliga- tenemos que devolver en servicio a los que vendrán.
Por último, un eje central, que si bien sirve de soporte a la alegoría, queremos que lo vean como la unión entre la Tierra y el Cielo… Porque así nos encontramos hoy: con los pies sobre la Tierra, viviendo el presente con aquellos que nos rodean, diciendo «Sí a la vida» y con nuestra mirada al Cielo, honrando a aquellos que se nos adelantaron… Y así será hasta el fin de nuestra vida… Hasta el día en que nos volvamos a encontrar. L.A.

