Este martes durante el mediodía quedó al descubierto una maniobra extorsiva que realizó un empleado, cuando se quebró, y admitió haber realizado una maniobra extorsiva, que incluye haber quemado un vehículo, para obtener dinero en perjuicio de su empleador, que es un productor agropecuario del departamento Castellanos.
El inicio de esta historia se produjo a las 18 del lunes, cuando algunos peones rurales de la zona de Campo Andino, en el extremo noreste del departamento La Capital, dieron cuenta a la Policía que se estaba quemando una camioneta de color blanco, 300 metros al este del camino comunal, a la altura de la ruta provincial Nº 2, kilómetro 29.
Una comedia de enredos
Algunos minutos después, llegaron al lugar dos dotaciones de bomberos, lucharon contra las llamas y lograron sofocar el incendio del vehículo, que resultó dañado al menos en un 80 por ciento.
En la parte que no resultó quemada, los servidores públicos hallaron documentación de propiedad del vehículo a nombre de Víctor Ezio Clavero, de 49 años, productor agropecuario de la zona de Sunchales, en el departamento Castellanos.
Después los agentes de la Comisaría de Distrito 21ª, con jurisdicción en Arroyo Aguiar, donde se quemó el vehículo, se comunicaron con la Comisaría 3ª de Sunchales, en el departamento Castellanos, para corroborar la identidad del propietario de la camioneta Chevrolet Lux, cuatro por cuatro, doble cabina y con patente CZG 818, de color blanco.
Víctor Clavero había denunciado en la Comisaría 3ª de Sunchales que su esposa había recibido dos llamados telefónicos, durante la tarde del lunes, y en ambos le advirtieron cosas diferentes: en el primero, «que para recuperar su camioneta debería juntar mucha plata», y en el segundo, «que su hijo estaba bien, pero que continúen juntando mucho dinero».
A esa altura, los policías de Sunchales les dijeron a sus pares de Campo Andino, de las denuncias de Clavero y, en ese momento, se pensó que el empleado podía ser la víctima de un secuestro extorsivo.
El jefe de la Unidad Regional Uno, comisario mayor Juan Luis Hek, ante la gravedad de los hechos, comunicó la novedad al juez instructor Darío Sánchez y al jefe de la Policía provincial, comisario general Jorge Pallavidini.
Por ese motivo le ordenaron al subjefe de la URI, comisario mayor Hugo Jaime, se ponga al frente de la investigación para dilucidar lo ocurrido, con las Tropas de Operaciones Especiales TOE, perros de la Policía, el Grupo de Operaciones Especiales, para rastrillar toda la zona y precisar qué era lo que había ocurrido.
La investigación policial
Desde las 20 del lunes, la Policía patrulló todo el norte del departamento, y a las 2.30 del martes hallaron al empleado de Clavero, llamado Rafael Barra, de 38 años, en un campo ubicado a la vera de la ruta nacional 11, a la altura de la localidad de Nelson.
Cuando los agentes policiales encontraron a Barra, el hombre estaba en calzoncillos y herido con escoriaciones en el rostro, hematomas en ambas piernas y quemaduras en sus manos; él dijo que cuando transitaba por la localidad de Tacural, un camioneta Traffic se atravesó en su camino, del vehículo bajaron tres hombres que lo maniataron.
Después lo llevaron hasta Arroyo Aguiar pensando que él era el hijo del Clavero, pero sólo se dieron cuenta después de quemar la camioneta cuatro por cuatro y por eso lo dejaron en libertad.
Al final se quebró y contó todo
El juez instructor Sánchez dispuso que se trasladen las actuaciones a su par en Rafaela, en tanto cuando Rafael Barra llegó a la Comisaría 3ª de Sunchales, se quebró y contó todo, que él había montado todo ese escenario de quemar la camioneta, para poder sacarle dinero a su patrón, el productor Víctor Clavero.
Fuente: Diario Uno.

