Sunchales del Pasado 05: Curanderismo e inspección de escuelas

Semana del 17 al 24 de junio de 1917

Curanderismo

Parece ser que, en Sunchales, en esta época había una plaga de curanderos, por cuanto la prensa local tuvo que llamar la atención de las autoridades y prevenir a los habitantes del engaño y de la expoliación de que eran víctimas, aquellos que, por ir en procura de un alivio de sus males, pagaban con sus ahorros y sus vidas las charlatanerías de los embaucadores.

Luchar contra el curanderismo, es tiempo perdido. Hoy está en boga como entonces y como en la época primitiva de los brujos.

Es más efectivo y práctico instruir al pueblo, que combatir los manosantas.

Las conferencias periódicas de los profesionales locales, harían una estupenda obra de prevención profiláctica contra los males más comunes que aquejan a la humanidad.

Por la radio, el estado, hace toda clase de propaganda que conviene escuchar. Hay que recurrir al médico  cuando se siente el mal y no al curandero.

Hace pocos días, un joven de 19 años, solicitó su certificado de 4.0 grado para ingresar a un instituto. Estaba ciego. ¿Cómo perdió la vista? Atacado por el tracoma, un curandero le quiso curar con bosta de vaca fresca. Se le apagó la luz de sus ojos para siempre.

Visita de inspección

Estuvo visitando la escuela Florentino Ameghino, el inspector seccional Luis Pérez Hernández y a realizar de paso algunas investigaciones por denuncia del director de la escuela Don Francisco Díaz, contra los maestros Octavio O. Sosa y el que escribe, Basilio M. Donato.

La armonía entre la dirección, Sosa y yo, se había resentido bastante por un acto de desobediencia. El Sr. Díaz, inspector jubilado en San Juan, ejercía en la provincia de Santa Fe, violando el reglamento de incompatibilidades. A mediado de año, dispuso que el Sr. sosa, dejara el 5.0 grado y pasara a tender el 1.0 superior y yo, de 6.0 a 2.0 grado. Naturalmente, nos opusimos, por cuanto no había causas que justificaren semejantes medidas.

El resultado de la investigación fue la cesantía del Sr. Díaz y la entrega de la dirección interina a Sosa, el cual al rechazarla, la tuve que aceptar yo.

Hubiera sido una pena para mis alumnos, un retiro así, tan brusco; dejarlos en la mitad de la jornada, con mis modalidades ya conocidas por ellos, para tomar un segundo grado, sin motivo justificado.

Los recuerdo con cariño y ellos fueron: Catalina Rotman, Florentina Manera, Delia Marquínez, Helvecia Comtese, Elsa Lombella, Raquel Charovsky, Ana Charovsky, Enriquerta Hisguen, Elia Patochi, Raquel Rustein, ero Depetris, Fernando y Adolfo Charovsky, Carlos Tonero, José Rodríguez, Juan Audagnoti y José Lastra.

El Sr. Octavio Sosa, se jubiló como director de la escuela normal de Villa Constitución y actualmente es Intendente Municipal de Alta Gracia (Córdoba).

Escuela Ameghino, año 1913.

El Sr. Aquiles Badessi

Vino de Tucumán y de inmediato tomó posesión de su cargo de Profesor de canto en la escuela Florentino Ameghino. Abrió su conservatorio de música en el domicilio particular del Sr. Romagnoli.

Fútbol

Así como está escrita esta acepción, se consagró por el uso aunque hay quienes aseguran que la Academia castizó el término.

Libertad bajó el domingo 17 a Rafaela para dirimir supremacías con 1.0 de Mayo. Le ganó por 6 a 0. Dos cañonazos de Adolfo; 2 de Somadossi, 1 de Tonero y otro de Tissera. Y eso que no habían llevado al referí.

Sunchales, pueblo chico entonces, solía dar a las cosas más pequeñas, trascendental importancia aún dentro de lo divertido y jocoso.

Flotaba en el ambiente las perspectivas del “terrible” match entre los equipos de Viruta y Chicharrón que se realizaría el primer domingo de julio.

Se había mandado a construir una gran copa de lata, trofeo a disputarse, copa que se exhibía en una de las vidrieras de la farmacia Guerín. Esteban Actis, con buena suela de cuero, dio forma a una gran medalla, con las inscripciones referentes al futuro cuadro vencedor.

En lugar del pito clásico, se había conseguido en préstamo el famoso cornetín de Don José Minardi, que diariamente usaba para llamar a sus pensionistas a comer y para iniciar y terminar sus bailes dominicales.

Bartolo y Enrique Cagliero, administradores del Cine Centenario, se habían comprometido a servir un té de honor, con pan dulce para los Chicharrones y Virutas. Como se cobraría entrada para tener derecho a presenciar el “clásico”, se convino que lo recaudado, se entregara a la comisión de Fiestas Julias. Jesús Torres, donó un juego de té, que se sortearía en el momento de la entrega de la copa a los vencedores. Para la venta de los números se buscó a las niñas más bonitas del pueblo, así como las reinas de la fiesta, siendo las favorecidas con el trabajo de colocar las rifas: Lazarena Moroni, Amanda Gallo, Ena Carabelli, Elena Morini, Hebe Lombella y Elena Monteferrario.

Crónica de este encuentro, la relataré en las próximas publicaciones.

Banda de Música

Como de costumbre la banda “Unión” daba sus conciertos en la plaza, bajo la dirección del Sr. Romagnoli, siendo secundado por el Sr. Adolfo Actis.

Con la llegada del Sr. Badessi, esta banda se reorganizó y reforzó con nuevos elementos, entusiastas del arte divino.

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