Aunque parezca extraño fue así. Trinchieri desempolvó viejos cálculos de la administración de Toselli para argumentar el pedido de readecuación de Tasas municipales para los inmuebles urbanos y rurales. Si en aquella oportunidad, los guarismos eran impactantes ya que se trataba de actualizar montos fijos desde hacía 14 años, la marcha de la economía en este último tiempo no permite menos que presentar cifras similares.
Haciendo un poco de historia, cabe rememorar que en el pedido de Toselli se habían centrado en lo ocurrido entre 1992-2006. El análisis daba como resultado la necesidad de aumentar los inmuebles urbanos del 84.56 por ciento y del 295.71 por ciento para el ámbito rural. En aquella oportunidad, el Concejo le había concedido solamente un incremento del 30 por ciento para el ejido urbano (faltó un 55 por ciento de lo pedido) y 40 por ciento para los campos (faltó un 255 por ciento de lo solicitado).
Curiosamente, los números actuales señalan la necesidad de retomar aquellos porcentuales ya que de 2006 a esta parte, el incremento ha rondado el 30 por ciento. Esto llevaría el pedido de actualización al 85 por ciento para la tasa urbana y 285 por ciento la rural.
Readecuación del 70 por ciento.
– Categoría 1 (frente plaza)
16.50 a 27.70 (11 pesos).
– Categoría 3
11 a 18 (7 pesos).
– Categoría 5
5.80 a 9.90 (4 pesos).
Resulta casi obvio señalar que los ediles dificilmente aprueben estas cifras, más allá de que en la práctica, las mismas no representen una abrumadora erogación, a nadie le gusta ser portavoz de aumentos, vistos como malas nuevas para la comunidad. No obstante, Trinchieri le puso implícitamente un plazo al análisis en comisión, puesto que anticipó que la intención es comenzar a aplicar este nuevo esquema en el segundo trimestre, o sea, a partir de abril. Esto deja algunas semanas para la definición, toda vez que antes de esa fecha deben imprimirse las nuevas boletas e informarse a la comunidad.
Apartándose de los números, el discurso de Trinchieri hizo hincapié en dos ejes: la mejora de servicios y el crecimiento de la ciudad. En el primero de ellos, indicó que con las subas no se pretende acercarse al piso de los costos actuales «sino plantear una proyección diferente, dar respuestas y ofrecer un buen servicio». Para ello también se han adoptado algunas decisiones políticas tales como la suspensión de la cesión de maquinarias a privados y el mantenimiento de las mismas.
Respecto al segundo de los items, refirió que se pasó en el último tiempo de 5 mil a 8 mil contribuyentes sin que esto signifique un incremento en el parque automotor o la cantidad de personal. Este será otro de los aspectos en los cuales se deba trabajar ya que se torna casi imposible poder cumplir con todos los reclamos con la misma fuerza de trabajo. Es de esperarse que, con fondos frescos, pueda encararse una reestructuración de este tipo, cuidándose de que no se caiga en maniobras clientelistas o de crecimiento desmedido.

