
Cuando disfrutamos de teatro, la mente nos lleva al lugar de nacimiento: Grecia. Allí nació el teatro entendido como arte dramático. Evolucionó desde rituales religiosos hasta llegar a la purgación de sentimientos (catarsis), luego surgió la comedia, la sátira, la farsa. El teatro romano recibió la influencia del griego, aunque mezclaron el arte escénico con la música y la danza.
El teatro es una forma de expresión humana y no podemos, limitarla a Europa. En Oriente destacó el teatro indio, que tiene su origen en el Nāṭya-śāstra, libro sagrado donde se habla de canto, danza y mímica. Generalmente, la temática es de signo mitológico, sobre las historias de los dioses y héroes indios.
A nuestro territorio americano, a fines del siglo XV, con el arribo de los conquistadores, se importa el teatro medieval, espacio elegido por las autoridades eclesiásticas para divulgar entre el pueblo las historias de la Biblia y los valores del cristianismo. Los sacerdotes crearon dramas de tema religioso, llamados misterios siempre enfocados hacia el cristianismo.
En el nuevo continente, el teatro se presenta como un género que posee un fin funcional, empleado por los misioneros para adoctrinar y presentar la religión al pueblo indígena, sin embargo, los pueblos autóctonos producían su propio teatro, obras cuyos temas aludían a períodos de agrícolas o sucesos cotidianos. Los conquistadores intentaron adaptar esas obras consideradas paganas a la fe católica haciéndoles perder autenticidad.

El primer texto dramático en Argentina
El primer texto dramático, data de 1717. Su autor es el nativo santafesino Antonio Fuentes del Arco. Se trata de una obra donde aparecen tres caballeros y uno de ellos le explica a los otros, el motivo de los festejos que se desarrollan en la ciudad: San Jerónimo, Patrono de Santa Fe y agradecimiento a Felipe V, por haber sacado un derecho de “sisa” (tributo) que se pagaba en ese entonces.
Fuentes del Arco, primero, describe el contexto a la vera del Paraná y luego detalla el motivo de la “sisa”. La obra se llamó Loa y se supone que se estrenó el 30 de septiembre para agradecer a San Jerónimo quien intercedió en el quite del gravoso tributo por la yerba mate llegada desde Paraguay y pagado por santafesinos, pero beneficiando a porteños.
Meritorio trabajo del autor, quien en pleno siglo XVIII, se animó a desechar todas otras formas de uso teatral y eligió el espacio geográfico: el Paraná, el Río de La Plata, Santa Fe, Buenos Aires.
Loa de Santa Fe (Fragmento)
Presisado se bio nro Monarca
a imponer Vn tributo en el Comercio
Asiendose Se Pagase En cada Terzio de Yerva, Peso y Medio,
Yque también Pagase Sin remedio
Doblada cantidad el que quisiera
Sacarla, O consumirla por Fuera.
El teatro es un espejo de hechos sociales reales expresados en actos, que tiene la capacidad de movilizar a los espectadores a través de los sucesos, poniendo al desnudo su vida cotidiana. Combina introspección y diálogo y quien sale de una sala de teatro, se obliga a hacer un alto y repasar sus rutinas diarias. Por eso la gente lo aplaude.

