La escuela N° 1213 “Comunidad Organizada” cumplió 40 años

En mayo de 1986, cuando la ciudad celebraba su primer centenario, nacía una escuela primaria. La supervisora de ese momento, Berta Giacosa, había puesto la mirada en dos barrios opuestos: el 9 de Julio y el B° SanCor, con el objetivo de dotarlos de escuelas primarias. Logró los decretos de creación de las escuelas N° 1212 y N° 1213. La primera inició sus actividades en 1977; la segunda tuvo que esperar casi una década para recibir la orden de comienzo.

Acompañaban a la Sra. Berta un grupo de vecinos visionarios que apostaban por tener un centro educativo en el barrio más populoso. Lo primero fue designar una directora para organizar la institución. La responsabilidad recayó en la Sra. Martita Tosello de Leonardini, sunchalense que ejercía en la escuela primaria de Las Palmeras.

Ella se encargó de la inscripción de alumnos, la formación de la cooperadora, la elaboración del escalafón docente y el inicio del archivo escolar. Martita puso de manifiesto su capacidad administrativa y de gestión en un contexto de extrema adversidad.

La escuela comenzó a funcionar en una casa habitación ubicada en Perón y Rotania, propiedad de la familia D’Antoni. En esos tiempos era común tomar decisiones que hoy serían rechazadas de plano. El espacio no era adecuado para la función escolar, pero se apostaba a sensibilizar a las autoridades y conseguir un edificio con rapidez.

Pasacalle construido por alumnos de 7° grado (Foto: Gentileza Griselda Bonafede).

Lo cierto es que se necesitaron cinco años para que las autoridades comprendieran la necesidad de un edificio. Fue gracias al empuje decisivo del entonces intendente Rubén González y su gabinete que se concretaron las acciones: llegaron subsidios y se organizaron eventos cuyos beneficios se destinaron a la construcción. Uno de ellos, recordado por todos, fue “La campaña del ladrillo”.

En ese lugar precario y carente de comodidades, los protagonistas supieron tejer una trama de compromiso y afecto lo suficientemente sólida como para trasladarse al nuevo edificio.

Por esa época, la dirección pasó a manos de la Sra. Mercedes Bacci, quien, siempre acompañada por padres y vecinos, trabajó incansablemente para lograr el edificio. Finalmente, en 1991 se inauguró en Perú y J.B. Justo la primera parte de la escuela: cuatro aulas, una biblioteca, sanitarios, un espacio reducido para cocina y galerías abiertas. El nuevo edificio estaba rodeado por una manzana sin cercar, cubierta de malezas.

En primera persona

Ese mismo año, en octubre, asumí la dirección por concurso de ascenso. La escuela daba la bienvenida a su primera directora titular. Con la base del tejido primitivo, cohesionado y fuerte, pude instalar una forma de trabajo en equipos, construida con compromiso y amor a la institución.

Se definió una Misión y una Visión, y se inició el camino de construir un espacio de aprendizaje a la medida del barrio que la había gestado. Los problemas, que eran muchos (por ejemplo, no teníamos línea telefónica), acabaron siendo fortalezas y hoy son la base de los proyectos pedagógicos. Durante mis 13 años de gestión se instalaron proyectos como la calicata, la huerta, el invernadero, el espacio lacustre, la radio escolar y los árboles frutales. Se creó el aula para niños hipoacúsicos. La escuela, que había recibido con 150 alumnos, fue entregada en 2004 con 405 estudiantes, incluyendo nivel inicial.

Siempre uso para describir estos momentos las palabras “juntos” y “todos”. Nunca estuve sola en los avatares del proceso, a pesar de ser la única directiva. La sinergia de los grupos —docentes, personal de secretaría, asistentes escolares, cooperadores, club de Madres y familias— hacía que los proyectos avanzaran, se fortalecieran y se consolidaran.

La escuela en 2004, volvió a quedar en manos de Mercedes Bacci. En ese período se creó el cargo de vicedirección. La primera vicedirectora fue Analía Gómez, quien más adelante sería supervisora de la Sección “A”. Luego asumió la dirección Graciela Vande Velde.

José Acosta, un exalumno canta una canción de su autoría a la escuela (Foto: Gentileza Griselda Bonafede).

Las nombradas hicieron crecer los proyectos, los mejoraron y los introdujeron en el marco de la cooperativa escolar. Con ellos obtuvieron premios durante años en ferias de ciencias. La escuela fue modelo para la región. Fueron años de logros prolíficos, mejoras edilicias como el salón de usos múltiples, siempre con la mirada puesta en lo pedagógico como centro.

Continuó la gestión Claudia Passeri, acompañada de Mónica Bosetti. Ambas abrazaron el legado institucional sin apartarse de las huellas visionarias; por el contrario, agregaron valor a todos los proyectos, reconocidos por el Ministerio de Educación. Siguieron promoviendo a los alumnos como protagonistas activos.

Hoy la escuela es dirigida por Ester Baigorria y Mónica Bosetti. En su aniversario número 40 desplegaron todas las fortalezas de la institución, comenzando con un pasacalle realizado por los alumnos, con palabras de bienvenida y referencias a la historia. Un impecable acto, presidido por la Supervisora de Nivel Primario, el Sr. Intendente y su gabinete, junto a concejales, mostró el pasado enlazado con el presente, con el protagonismo de los alumnos de hoy, los exalumnos y todos los que dijeron presente para aplaudir las cuatro décadas.

La emoción colmó las almas cuando se convocó a abrazar la escuela como símbolo de continuidad. En la calle Juan B. Justo todos cantamos al presente, al trabajo de ayer y de hoy. ¡Cuarenta años! Solo cuatro décadas echadas al viento que multiplicaron sus logros como peces y panes bíblicos.

Con la mirada puesta en la educación como herramienta de progreso, en los procesos como herramienta de progreso, en los procesos desafiantes de transformación educativa, en la infancia, sus derechos y sus proyectos de vida, juntos, pudimos caminar hacia la Visión, juntos, nos abrazamos a festejar cuatro décadas de éxito. FELIZ CUMPLEAÑOS.

Griselda Bonafede

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