(Por: Rosario 3) – Raúl Tyson Cazón, el patovica acusado de haber ejecutado el disparo que terminó con la vida del dirigente cordobés Héctor Cornejo durante el enfrentamiento entre dos sectores del gremio lechero en San Luis e Iriondo, se entregó este sábado pasado el mediodía en Tribunales y quedó a disposición de la jueza que entiende en la causa, María Luisa Pérez Vara. Según confirmaron fuentes judiciales a Rosario3.com, se negó a declarar, aunque dijo ser inocente, y quedó detenido en la Alcaidía Mayor de Jefatura.
«Esta muy asustado, se iba a entregar el martes pero al final lo hizo antes porque tenía miedo de que lo maten», explicó una fuente del entorno de Cazón.
«Se abstuvo de declarar hasta que con mi colega Adrián Martínez podamos acceder al expediente y ver las pruebas que pesan contra Cazón», sostuvo el abogado del imputado, Carlos Varela. El letrado reveló que «él se dice ajeno al homicidio y niega categóricamente haber participado del hecho» y negó que su cliente sea «un barra brava», aunque otras fuentes indicaban lo contrario.
Cazón habría sido contratado por la delegación local de Atilra para defender la sede del intento de toma encabezado por la conducción nacional del sindicato, cuya columna de 800 hombres pudo llegar sin problemas hasta el lugar por la inacción policial. Según fuentes, Tyson trabajaba frecuentemente con la Central de Trabajadores Argentinos –con la que está alineado Atilra Rosario– y se encargaba de reclutar gente para seguridad.
Sin embargo, desde la CTA Rosario negaron por completo que hayan contratado alguna vez a Cazón o a cualquier otro patovica. «No son nuestros métodos, nunca avalamos ni avalaremos la presencia de patotas y en cambios hemos sufrido muchas veces esas prácticas», dijeron voceros de la conducción rosarina de la central obrera. Los incidentes en Atilra hicieron recrudecer viejos disputas al interior de la CTA, donde hay diferencias –que en muchos casos, como el de ATE y Amsafé, son reflejo de las que se dan al interior de los gremios– entre la conducción provincial y la local.
En los videos de la policía –que no hizo nada por impedir los enfrentamientos pero sí los filmó de principio a fin– a Cazón se lo ve disparando un arma. Según la versión que el propio Cazón hizo circular fueron disparos al aire.
La orden de detención de Cazón fue firmada el jueves por la jueza María Pérez Vara, que pidió también la captura de otros tres guardaespaldas que aparecen en las filmaciones realizadas por la policía manipulando armas de fuego.

