Colombero: «pasamos de una expectativa favorable a una conclusión nefasta»

Que los productores lecheros no pueden ver ni en figuritas a los industriales del sector, no es una novedad. No obstante, en los últimos días los tamberos acumularon aún más bronca y por partida doble, ya que por un lado vieron rechazado su pedido de avanzar en una recomposición del precio de la leche, mientras que por el otro se enteraron que la industria fue una de los principales impulsoras de la aplicación de las retenciones a las exportaciones lácteas.

El martes, la Mesa provincial de Lechería sesionó en las instalaciones de la Sociedad Rural de Rafaela. Culminado el encuentro, uno de sus participantes, Gustavo Colombero, le confesó a La Opinión que «se analizó con un poco más de frialdad lo acontecido la semana pasada», en referencia a la reunión de la que participaron junto a representantes del sector industrial y el gobierno santafesino y en la que la producción tenía cifradas expectativas a partir de las versiones que hablaban de una posibilidad de quita o atemperamiento de las retenciones por parte del Estado nacional.

Nada de esto sucedió. «La reunión -de la semana pasada- giró en torno a dos ejes. Por un lado, el reconocimiento de toda la industria de que habían estado desde un primer momento a favor de la aplicación de las retenciones, porque consideraba que era una herramienta que favorecía su situación», comentó Colombero, resaltando que «la misma gente que ahora afirma haber estado a favor de las retenciones, antes lo negaba rotundamente. Eso nos dolió mucho a los integrantes del sector, porque pasó un año y ahora nos enteramos que el cuchillo vino por la espalda».

La noticia, un verdadero baldazo de agua fría para los productores, tiró por la borda toda posibilidad de plantear la recomposición de precios. «Nosotros -Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos- fuimos con la firme convicción de considerar una recomposición de precios. Obviamente que en los términos en que se dio la reunión, cuando se mencionó una recomposición de precios no tuvimos ningún tipo de respuestas», manifestó el entrevistado.

Para Colombero, el pedido de los industriales para que los tamberos acompañen su solicitud «de una quita de las retenciones, aclarando que con el dinero excedente se evitaría que la caída del precio sea más brusca», requiere de una segunda lectura. «Primero pidieron las retenciones a espaldas nuestras, ahora quieren una quita, y en caso de que haya un beneficio no va a ser para la Producción sino para que la industria pueda mantener sus costos, mientras que nosotros lograríamos atemperar la caída del precio», razonó el productor.

«Pasamos de tener una expectativa favorable, a obtener una conclusión nefasta», concluyó Colombero, sin olvidar que el papel del Estado provincial «sigue siendo muy tibio», y que el Estado nacional «cada vez que opera lo hace en contra de los intereses no ya de los productores, sino de la producción, y por ende en contra de los intereses del propio país». Lo que observa el tambero es que «permanentemente la industria pone palos en la rueda y el Estado convalida esa situación, cuando el Estado debería mediar para que estas cosas no ocurran. El Estado debería poner equidad donde no existe».

De acuerdo con el integrante de la Mesa provincial de Lechería, la producción está ante un «problema a mediano plazo». «La situación se va a empezar a complicar a fin de año. En la medida en que no se liberen los mercados, y no se pueda redireccionar la sobreoferta de leche, seguramente van a quedar productores en el camino, sobre todo los pequeños y medianos productores que están en nuestra región», analizó Colombero, concluyendo que «cuando vos empezás a trabajar por debajo del nivel de rentabilidad, podrás sostenerte un mes, dos meses, tres meses, pero después tenés que abandonarlo».

Por último, el tambero resaltó que actualmente «el productor necesita un precio razonable, rentable, sustentable, que le permita trabajar con tranquilidad». El precio promedio actual que recibe el productor es de 49 centavos por litro de leche, aunque Colombero resaltó que la producción láctea de Buenos Aires recibe alrededor de 54 centavos, «lo que estaría dentro de los valores razonables. En el último año las variables que entraron a regir -retenciones, inflación, aumento de insumos importados- generaron una brecha aún mayor, que fue soportada por los bolsillos del productor y del consumidor final, a expensas de la Industria y del Estado», cerró el consultado.

Fuente: La Opinión

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