(Por: Prensa Centro Comercial) –Invitado por la Cámara Argentina de Comercio, las autoridades de la entidad participaron de un cónclave junto a unos 200 representantes de Centros Comerciales del país, exponiendo el perjuicio que genera el avance de la venta ilegal y la piratería en el sector comercial.
El Centro Comercial, Industrial y de la Producción de Sunchales, planteó los problemas que aquejan a los comerciantes, advirtiendo que son similares en todo el territorio de la Nación, con el agravante de que en algunas regiones (en especial, las zonas fronterizas) llevará un buen tiempo y buenas acciones para corregir y/o erradicar este flagelo.
Entre las autoridades se encontraban presentes Jorge Di Fiori, presidente de CAC; Natalio Grinman, secretario de CAC); Guillermo Dietrich, ministro Transporte de la Nación; Fernando Blanco Muiño, director Nacional Defensa Consumidor; Matías Wilson, economista del CAC; Marcelo Sorgente, diputado Nacional; Roberto Maragliano, ministerio Público Fiscal Buenos Aires) y Eduardo Bustamante, subsecretario Desarrollo de Fronteras.
Los representantes de la CAC, atento a esta problemática de larga data, manifestaron:
El problema de la venta ilegal, piratería, juicios laborales, etc., además de ser un grave problema económico que ha llevado a la quiebra a varias empresas y comercios pequeños, se ha transformado en un serio problema social que afecta en menor o mayor medida a todos los ciudadanos que desean vivir dentro del marco de la legalidad.
El área de Defensa al Consumidor está poniendo mucho énfasis en establecer políticas de seguridad en los productos. El comercio es uno de los sectores que más empleo genera, lo que sin duda mueve todo el sector productivo. El que vende ilegalmente compra la mercadería a igual valor que un comerciante correctamente establecido, pero puede venderlo al consumidor un 25% más barato con el mismo nivel de rentabilidad que un comercio legalmente establecido, ya que no paga costos laborales, ingresos brutos, impuesto al cheque. Y además si evita el IVA la diferencia puede llegar hasta un 50%. Esta actividad atenta contra la sana competencia y transparencia de mercado, incidiendo negativamente en el resto de las actividades legales, ya que desincentiva la inversión, la innovación y creación, el empleo en blanco, y lo más agravante, el trabajo esclavo, traficante de drogas, robo de mercadería, etc..
Es difícil erradicar en forma inmediata la venta ilegal, y una de las prioridades es cubrir las fronteras que representan el 20% por el este, el 35% por la cordillera u oeste y el 45% del norte.
Hay cuestiones secundarias que merecen corrección, y que hoy por hoy también contribuyen al desarrollo de la venta ilegal, que son las siguientes:
– Altas cargas impositivas, la inflación e individualismo, favorece la venta ilegal.
– El consumidor opta por un producto de Venta Ilegal porque supone que es más barato.
– Para corregir estos flagelos llevará su tiempo, y en gran parte se corrige con la educación.
– Cobrar al consumidor lo que no corresponde también es venta ilegal.
Conclusión:
Desde hace tiempo, la venta ilegal viene perjudicando en gran medida al país, y en los últimos tiempos se ha agravado porque cada vez se hace mas notorio su accionar. Desde el estado se estan ejerciendo politicas de corrección y/o erradicación de este flagelo, pero llevará un tiempo para observar resultados satisfactorios.
Es un tema muy complejo y abarcativo, que para corrregirlo, además de las acciones represivas del Estado, merece una interacción entre todos los ciudadanos que desean combatir la venta ilegal y todos los males que colateralmente produce, porque es un problema multisectorial que necesita las mejores acciones de toda la sociedad en su conjunto.

