Con la presencia de móviles policiales, los agentes de distintas fuerzas del orden local se dieron cita en barrio Moreno, disuadiendo una convocatoria de más de 500 jóvenes que se desarrollaba en la madrugada de este jueves.
Sabido es que este tipo de iniciativas está actualmente prohibida y que las mismas, de acuerdo a comentarios y publicaciones en redes sociales, se concretaban en el ámbito rural de nuestro distrito. Lo curioso es que, en la semana, fue el propio Municipio el que inició acciones de preparación de dicho terreno, espacio donde pretende que a futuro funcione el «Parque Municipal» y que desde el Gobierno local permitieron inferir que se trataba de un ámbito en el que se buscaba contener a los jóvenes para que no circulen por rutas y caminos aledaños.
En las jornadas previas, desde redes sociales se exigió que el Municipio tome cartas en el asunto puesto que las convocatorias en rutas y sector rural eran cada vez más numerosas. Seguramente buscando dar respuesta -y sabiendo que nada se puede informar públicamente porque este tipo de acciones están prohibidas- desde avenida Belgrano y 25 de Mayo resolvieron poner en marcha de forma acelerada trabajos para la adecuación mínima de este espacio verde. Con tareas mínimas de desmonte del lugar se resolvió que pudiera éste ser el sitio de convocatoria para los jóvenes en estas Fiestas pero evidentemente algo falló.
El accionar de la Policía fue el que se venía reclamando también en las semanas previas, ahora más evidente por haberse concretado en un sector urbanizado y a metros de viviendas.
De esta forma, tras lo acontecido, la repercusión en redes sociales fue inmediata y constante a lo largo de hoy, dejando al Municipio en una posición incómoda puesto que no puede alentar este tipo de festejos -aún cuando lo dio a entender- pero también debe atender los reclamos de familiares y de los propios jóvenes. De cara a las celebraciones de Fin de Año y con el verano ya empezando a hacerse presente, se replican las dudas acerca de cuál será la postura a adoptar de parte de las autoridades locales. Hasta el momento, solamente un profesional integrante del Coe hizo referencia públicamente a estas convocatorias «clandestinas», recibiendo el silencio absoluto de quienes los acompañaban en la mesa cabecera.

