(Por: Julián Stoppello – Para: El Diario de Paraná) – El partido estaba perdido, definitivamente perdido para Sionista, al menos esa era la impresión cuando transcurrían los minutos del último período y Libertad se mantenía al frente en el marcador con cierta solvencia, manejándose cómodo en la diferencia, ante un rival que no había tenido una noche acertada y no le encontraba la vuelta al partido. Es más, a falta de 4´20″ para el final, por si quedaba alguna duda, Libertad sacó una diferencia de 15 puntos que, por el trámite del partido, resultaba definitiva a los ojos de cualquier espectador atento.
“Es lo lindo que tiene el básquet”, dijo un plateista emocionado, con la voz gastada por los gritos finales cuando salía de la cancha por Monte Caseros. Y la frase, sencilla y llana, encierra cierta veracidad. Porque el juego estaba liquidado, tenía dueño, paquete y moño. Todo era para Libertad. Sin embargo, el local no se rindió ante la adversidad, la defensa del Centro resultó más sólida y efectiva que en toda la noche y en los dos últimos minutos, o si el lector quiere, en los últimos segundos, Sionista generó el milagro que tiró abajo todas las impresiones anteriores, todas las certezas.
Para contar la historia ordenadamente, habría que decir que a falta de dos minutos la visita ganaba el juego por 81 a 70. Que a partir de ese momento el Centro apretó los dientes y salió a descontar con defensa y mucha garra. Que aparecieron los puntos de Zilli y también de Robinson. Que a falta de 13 segundos, a pesar del esfuerzo, Libertad se mantenía arriba 84 a 79. Que un triple de Robinson a tres segundos del cierre despertó la ilusión adormecida y que la inmediata pérdida de la visita (sacó debajo del canasto y la tiró afuera), le permitió al Centro tener la bola del partido entre las manos.
También hay que destacar la asistencia de Fernández que terminó en la anotación de Radavero y en el empate en 84. Y para completarla, como si todo fuera poco, a falta de 1,5 segundos, Libertad volvió a salir mal desde el fondo y tras recuperar la bola en mitad de cancha, apenas tres pasos adelante de esa línea, Mariano Byró, con un bombazo terrible, decretó el triunfo de Sionista.
Fue un cierre de película. Y es verdad lo que decía un plateista al salir de la cancha. “Esto es lo lindo que tiene el básquet”. Los finales impensados, la adrenalina, la emoción y claro, los milagros que ocurren de vez en cuando.
La adversidad
Libertad había sido el principal protagonista del partido. En el primer tiempo, el elenco de Carlos Bualó mostró el importante abanico de posibilidades que maneja. Sionista padeció primero la potencia y la efectividad de Pelussi, después sufrió el talento de Brown y también la polenta del panameño Dionisio Gómez. A pesar de todo, con un gran arranque de Mariano Byró y un buen cierre de Radavero, el Centro logró empatar el primer cuarto en 24.
En el segundo período, Sionista no pudo equiparar fuerzas, en principio por la imposibilidad de controlar el poderío rival y en segundo término, por su ineficacia en ataque. Con dos triples de Müller y otro de Brown, Libertad comenzó a establecer diferencia y cerró la etapa 48 a 40.
El partido se hizo más cerrado en el complemento, pero el líder siguió siendo el visitante, a pesar de una breve remontada que experimentó Sionista de la mano de Franco. Libertad entró al período decisivo con ventaja de 11 (63 a 52) y manejó el trámite durante ocho minutos.
Luego llegó la mejor parte del local y el pasaje más emotivo del encuentro. Entonces apareció la tozudez, la garra y el gran esfuerzo de Sionista, sumandos a dos triples maravillosos, para completar una victoria de esas que quedan en la memoria de todo aquel que fue testigo del encuentro.
Otros resultados
Zona Norte
Regatas Corrientes 69
Ben Hur 79
Central Entrerriano 86
Quimsa 100
Belgrano 82
Atenas 105
Zona Sur
Estudiantes 83
Quilmes 97
Peñarol 102
Obras 66
Gimnasia 88
Ciclista 78
Madryn 73
Boca 74
Posiciones
Zona Norte
Sionista 15
Regatas 14
Atenas 14
Ben Hur 14
Quimsa 14
Libertad 13
Belgrano 12
Central 12

