Argentino A: Libertad se trajo un punto desde Salta

(Por: El Tribuno) – Gimnasia no encuentra la salida. Ve la luz de fondo pero no sabe cómo salir. Sigue preso de los malos resultados. Debía ganar, estaba obligado a hacerlo, pero no pudo pasar más allá del empate: 1 a 1 ante Libertad.

El albo trató de torcer el rumbo, lo logró apenas, casi nada, porque la actitud de los jugadores a pesar de todo lo malo fue buena. Pero no alcanzó. Y eso que comenzó tocando, insinuando. Navarro y Buruchaga armaron una buena jugada por izquierda y el arquero Baigorria devolvió el centro y la pelota al córner ante el acecho del Mecha Rodríguez. La respuesta de Libertad fue más efectiva: un pelotazo largo encontró a Maxi Antonelli sorprendiendo a Valdiviezo, el arquero rechazó y en el rebote, Vezanni remató entre cuatro jugadores del albo.

Baldazo de agua fría, doble presión para el equipo que no pudo contener el primer avance visitante.

Gimnasia estuvo cerca del empate, tras un tiro libre de Cartello, Albornoz superó al arquero y cuando la pelota ingresaba Zuvinikar la sacó sobre la línea. Segundos después, Voglioti marcó el empate rematando como con bronca, y lógico, era un alivio. El partido pasó a disputarse en el medio y se entrecortó más de la cuenta, un poco por imprecisiones, otro por el apuro del albo para marcar el segundo. Pérez remató a las manos de Baigorria, pero Navarro y Cartello fueron inconexos, intermitentes colectiva e individualmente. De todos modos, el equipo de Antuña no dejó de proponer y llevar las riendas del juego, sin claridad pero lo intentó permanentemente.

Sobre el final de la etapa Pérez no le dio con fuerza a su cabezazo y muy cerca de la línea le despejaron la bocha; contestó Lezcano con un tremendo remate que besó el palo.

Antuña notó poca producción en el medio y decidió comenzar el complemento con Gil por Cartello y mandó al Mecha por el centro. Con esto, el albo mejoró la resistencia y la recuperación, no así en el juego.

Libertad lentamente se acuarteló en su campo y esperó de contra su oportunidad. Y la tuvo con Antonelli, quien insólitamente perdió el gol solo contra Valdiviezo.

Además de volverse preso de sus errores, producto de sus apuros y de la impotencia, Gimnasia tampoco ligó, porque Pérez, en la más clara que tuvo en el segundo tiempo no pudo embocarla. Sobre el final Valdiviezo evitó un mal mayor. El resto se consumó por el propio peso que recae en aquellos que no suelen encontrar la salida. Y el albo no la encontró.

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