Concierto homenaje a Jacinto Velázquez

Piti Fernández, leyendo poemas de Jacinto Velázquez (click para ampliar).
El poeta fue amigo de todos y al cumplirse el primer año de la desaparición física de quien también formara parte de la gran familia de Atilra, el gremio y varios artistas decidieron reunirse para recordarlo como a él le gustaba: con un gran festival, con dolor por el ya no estar pero con mucha alegría de saber que su legado no solo sigue vivo sino que crece.

Las instalaciones de Low Disco fueron el ámbito elegido para que se dieran cita varios de los más destacados músicos del país. Todos tenían algo en común: una profunda amistad con Jacinto «Jashi» Velázquez, quien falleciera en un accidente de tránsito ocurrido en Recreo en enero del año pasado. A ellos se sumaron representantes de varias de las sedes sindicales que Atilra tiene en el país.

Así de grande era la amistad que Jacinto tenía con todos. Tan importante que desbordó la capacidad de Low Disco. Tan amplia que reunió a músicos del folclore así como también del rock nacional.

Daniel Altamirano, durante su actuación (click para ampliar).
Los primeros en abrir la noche desde lo musical fueron los jóvenes de «Proyecto Bagual», dejando luego paso a Daniel Altamirano, Los de Minetti, Néstor Garnica, Virus y León Gieco. Además, hubo una presentación especial de Juan «Piti» Fernández, cantante de Las Pastillas del Abuelo, quien al enterarse del homenaje, decidió sumarse para recordar a quien «le voló la cabeza con sus poemas».

Las muestras de gratitud hacia el fallecido poeta se fueron sucediendo y multiplicando. Los «gracias Jashi» sonaron una y otra vez, tanto desde el escenario como entre la platea. Entre cada recital, en la pantalla se fueron proyectando videos caseros así como también entrevistas, homenajes y menciones, como la de Néstor Garnica en el Festival de Cosquín.

«Se me ha ido un amigo del alma pero no me ha dejado tristeza», expresó Roberto «Pipi» Rivero, uno de los encargados de conducir el evento.

«Jacinto era un hombre serio y reflexivo pero alegre. En el llevar y traer con los amigos, tenía esa risa alegre. Dejó un montón de semillas sembradas que con el tiempo irán dando sus frutos, especialmente su poesía», refirió Daniel Altamirano, quien también lo recordó con algunas anécdotas de cuando se cruzaron sus caminos desde lo musical.

Piti Fernández, en tanto, rescató que para él, todo tenía «una sensación ambigua, por el motivo del encuentro y por la fiesta que estamos compartiendo».

Las horas fueron sucediéndose y el cierre del festival encontró a León Gieco sobre el escenario, actuando luego de una desinteresada participación del cantante de Las Pastillas del Abuelo, quien subió con un ejemplar de «Poemas y canciones con amigos», para leer primero uno de los poemas allí publicados y luego, guitarra en mano, interpretar uno de los temas de su autoría.

Jacinto Velázquez, el poeta homenajeado (click para ampliar).

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