Tras la primera experiencia y un mea culpa desde el Ejecutivo, se resolvió extender la validez del Registro de Oposición para la pavimentación de las 152 cuadras propuesta por el Municipio. En aquella ocasión, se habían distribuido las notas informalmente, no cumpliendo con la entrega fehaciente que fija la Ordenanza pertinente. No obstante, parece ser que nada cambió porque ahora, vencido el plazo, se debió prorrogar nuevamente el Registro, toda vez que las notas llegaron a manos de vecinos una vez que había vencido la nueva fecha.
Los comentarios y reclamos de los vecinos fueron vertidos en «El mismo idioma», donde llegaron desde diferentes barrios expresiones de frentistas que recién al día siguiente de la fecha de vencimiento extendida (el 18 de diciembre) recibían las notificaciones. Las dudas se multiplicaron exponencialmente y recién horas después un intempestivo Carlos Walker expresó al aire que eso era «un problema menor», fácilmente solucionable con un Decreto.
Quienes concurrieron al Palacio Municipal o aquellos que navegaron por el micrositio de la web municipal destinado a la obra, se enteraron que había tiempo hasta el viernes 20. No obstante, ese mismo viernes, un parte oficial fijó la nueva fecha hasta el 27 venidero.
Demasiadas desprolijidades para una obra que cuenta con el consenso mayoritario de vecinos y miembros de diferentes sectores.
Hasta ahora, nadie adoptó la responsabilidad ante este accionar anómalo y repetido, que al medio tuvo varios encuentros con concejales y funcionarios para intentar rescatarlo, aún con nuevos pasos contrarios dados de forma casi incomprensible. Ni siquiera se ha conocido quiénes fueron los encargados del reparto de las notificaciones puesto que, tanto si se hubiera tercerizado como si lo hubiera realizado el propio Municipio, días antes bien se habría sabido de la imposibilidad fáctica de cumplir con los plazos y haber adoptado medidas previas.
Lo curioso de todo es que el martes pasado, casi sobre la fecha de cierre, se remitió al Concejo por parte del Ejecutivo el proyecto de Resolución que extendió la fecha, algo incomprensible, sabiendo que no se iba a llegar a cumplirlo, a menos que no haya comunicación interna entre las diferentes secretarías.
Lo que resta aún por definir es qué sucederá con aquellos frentistas que recibieron la nota pero no firmaron la misma ya que existen casos en donde se volvió a dejar en ventanas o porches de acceso, tal como la primera vez, lo que podría derivar en un nuevo inconveniente para el Municipio en caso de que -tal como viene ocurriendo- se adopten las medidas a posteriori, sin contemplar posibles dificultades que son señaladas de antemano.

