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Conscientes de la necesidad de preservar el Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad, fue un grupo de vecinos entusiastas de la ciudad el que comenzó a reunirse a principios de la década de 1980 para pensar en cómo darle forma a su inquietud. Todo derivó luego en la sanción, en el año 1981, de la Ordenanza N° 304, la cual institucionalizó dicho esfuerzo dando forma al Museo y Archivo Histórico Municipal.
Luego, en el año 2002, a través de la Ordenanza N° 1433/2002, el espacio pasó a llamarse «Basilio María Donato», en reconocimiento a quien tanto hiciera por la historia sunchalense a través de sus investigaciones y recopilaciones, las cuales estamos compartiendo de forma semanal en su sección propia.
Más acá en el tiempo, en 2005, se habilitó la sala «Blanca Lila de Marquínez», rindiendo así homenaje a quien tuviera una destacada actuación en la docencia y actividades culturales de la ciudad.
Desde siempre, el Museo pregona la búsqueda de herramientas válidas para preservar la historia sunchalense. Sabe que en este tipo de circunstancias, los esfuerzos cotidianos son los que están destinados a suplir todo tipo de carencia material o logística, teniendo en mente la posibilidad de «hacer historia» con cada donación o elemento recuperado.


