A lo largo de los 180 minutos disputados y más allá de los dos resultados positivos obtenidos por el equipo dirigido por Frank Darío Kudelka, Libertad demostró ser más que Estudiantes de Río IV, rival de turno en este playoff. Así quedó refrendado en el campo de juego de los aurinegros, quienes repitieron una sólida actuación, tal cual lo sucedido en el cotejo de ida, disputado la semana anterior en tierras cordobesas.
El resultado favorable le metía presión a la visita, que se encontró con una cancha pesada por la lluvia y un equipo agerrido, dispuesto no solamente a defender la diferencia sino a proponer el despliegue que le permitiera incrementar la distancia entre unos y otros.
No obstante las intenciones de uno y otro combinado en la previa, lo cierto es que el primer tiempo no tuvo las situaciones de gol que se esperaban poder ver, siendo estas reemplazadas por la marca y la presión.
Sin embargo, en el segundo tiempo, a los 21´ y de tiro libre, D´Antoni convirtió el tanto que cambió el partido porque el 1-0 (2-0 en el global), obligó a los riocuartenses a salir a buscar el milagro. Allí fue cuando Vera, Cejas y el propio D´Antoni dispusieron de sus mejores chances para estirar la ventaja.
No pudo ser pero a unos cinco minutos de terminar el público comenzó a festear y no era a cuenta sino que palpaba que el encuentro estaba definido, más allá del tiempo por disputar. Así se cumplió el primer objetivo previsto sustentado en buenas actuaciones. Los fuegos artificiales coronaron la tarde y le pusieron un cierre acorde a lo que representa esta clasificación que no es más que un peldaño más de los que restan por subir, aunque lo ha pisado con mucha firmeza.

