Libertad encontró un nuevo goleador: Aníbal Roldán, quien no conforme con haber marcado el último fin de semana ante La Emilia, repitió ahora con dos conversiones. No obstante y más allá de esta situación especial, lo cierto es que todo el equipo aurinegro tuvo una gran tarde para dejar rápidamente atrás a Gimnasia y Esgrima de Santa Fe, propinándole una goleada que también les sirve de cara a lo que se viene que es un duro partido ante El Linqueño.
Apenas 10 minutos habían transcurrido cuando, de cabeza, Fragatta marcó el primer tanto. Lejos de tratar de recuperarse y con un planteo mezquino, cuando los santafesinos quisieron darse cuenta ya tenían otro tanto de desventaja ya que a los 14´, apareció Aníbal Roldán quien, de cabeza estiró las cifras.
Inmerso en un desorden que incluso por momentos llegaba a confundir al local, a los 31 minutos apareció Giavelli para lograr el descuento parcial y acercar a la visita. Los pelotazos cruzados y casi azarozos eran el arma predilecta, aunque sin mayores consecuencias.
Si alguien tenía dudas acerca de cómo reaccionaría Libertad ante el descuento, rápidamente se esfumaron puesto que en conjunto salió a buscar la distancia perdida. La misma no llegaría en lo que restaba de ese primer tiempo pero sí apenas iniciado el segundo, en este caso por intermedio de Cejas, cuando se jugaban 8 minutos. Siendo el rival más débil que ha enfrentado Libertad hasta el momento, en los siete partidos que llevaba en el certamen, la diferencia de 3 a 1 era merecida y justificada. Los aurinegros jugaban, movían y se lucían ante la casi total impasividad del rival de turno.
Para decorar el resultado, llegaría, a los 26 minutos, el tanto de Roldán, segundo en su cuenta personal, que siguió ganando arriba como en toda la tarde para dejar abajo a los defensores de Gimnasia y conectar un cabezazo que pegó en el travesaño e ingresó. Lo único que quedaba era esperar a que transcurrieran los más de 20 minutos que restaban para culminar el partido, claro que para matar el tiempo, eran varios los locales que seguían intentando como para incrementar aún más el resultado, entre ellos Ponte y Cabral.
No se pudo pero ya era más que meritorio lo hecho hasta el momento. Goleada y 10 tantos en contra en dos partidos para los santafesinos (venían de perder 6 a 2). Tal como reconocerían luego del encuentro, en diálogo con Mario Ceballos, los propios jugadores y el técnico, no podía ser más oportuna esta victoria ya que la semana entrante será el turno de medirse ante El Linqueño, equipo al que identifican como «uno de los pocos que salen a jugar de igual a igual».

