De cartonero a empresario: el emprendedorismo en un caso.
El espíritu emprendedor está presente en nuestra región y mucho se ha dicho al respecto.
Fui cartonero y hoy soy empresario. Y como sucede entre estos dos mundos, hay muchos “polos opuestos” entre los cuales parece haber una montaña imposible de atravesar…
De la escasez, a la abundancia.
De vivir pidiendo, a vivir dando.
De la falta de sentido, a una vida con propósito.
De estar al borde de la muerte, a volver a la vida.
Del resentimiento, al perdón.
De no recibir amor, a dar amor.
De no poder formar pareja, a tener una familia hermosa.
De no poder tener hijos, a ser padre.
Del abandono, al calor del hogar.
Del error, a la sabiduría.
Cuando el espíritu emprendedor hace la diferencia
He logrado cruzar de un lado al otro y esta conferencia comparto el camino recorrido para que tú también puedas hacerlo.
Esta es mi vida. He alcanzado mis metas, y disfruto en la actualidad de mis sueños realizados. Hoy soy empresario, pero comencé literalmente “de la nada”.
¿Cómo lo logré? A decir verdad, lo mío no fue precisamente “un golpe de suerte” sino que mi situación económica cambió, a medida que fueron cambiando mis pensamientos y mi mundo interior.
No se trata sólo de creer que es posible, hay otros ingredientes a la receta: creatividad, trabajo en equipo, valentía, voluntad, actitud, amor, riesgo, coraje, entereza, humildad, y trabajo; mucho trabajo.
Sandro de Poli.

