Las tribunas le pusieron color y aliento a lo largo de todo el partido. Fueron incesantes los cánticos de locales y visitantes. Desde adentro de la cancha, los equipos respondieron y entregaron un partido de alta emotividad. Si bien seguramente no será recordado por el nivel técnico o táctico, recién se definió en el último minuto, a través de un triple de Mariano Ceruti, que llevó la diferencia a ocho puntos, que serían indescontables para los albiverdes. El final de 66-78 se cimentó en el buen cierre aurinegro, reponiéndose al buen arranque de los locales (ampliaremos).

