Los Ibáñez, las figuras de la tarde

Las cosas estaban claras para Unión y salió a respetar el libreto del local: presionando, atacando y tratando de sacar ventajas. En este arranque, Lavallén se erigía como figura con detacadas atajadas a Cristian Nuñez al tiempo que Morales Santos movía los hilos de la visita que a pesar de tener el fondo sumamente poblado, tenía opciones claras en ataque. No era una buena tarde de Diego Nuñez, así lo mostraban un par de errores cometidos en el transcurso de los primeros treinta minutos, algo inusual en el uno local. No obstante, Gorniak con su técnica imprimía los ritmos del partido para habilitar a sus compañeros.

Gustavo Ibáñez, a los 31 clavó un golazo que dejó estériles los esfuerzos de Nuñez. En la jugada siguiente, Robles por poco se perdió el segundo que hubiese puesto una diferencia a todas luces injusta. No pasó mucho tiempo para que el propio Robles tuviese otra llegada rápida por la izquierda y esta vez fue Antonio Ibáñez quien superó la salida del arquero local para imprimir el dos a cero.

Lejos había quedado la propuesta de Unión frente al adelantamiento de los tucumanos que ahora dominaban el mediocampo. Los Ibáñez eran figura y el Santo se lucía. El tío gambeteaba y se la servía a su sobrino pero este, por suerte para los albiverdes, dilapidaba las situaciones. Las cosas no estaban nada bien para el local que pedía por la finalización del primer tiempo.

El segundo tiempo arrancó igual que el primero, con San Martín disponiendo de la pelota, las acciones y del partido y Unión penando por el campo de juego sin peso ofensivo. Los Ibáñez seguían siendo figuras junto a Robles que se mostraba virtualmente imparable. Una jugada muy dudosa le dio a Unión la chance de descontar por intermedio de penal. Los colegas presentes en el estadio, al unísono señalaron la no existencia del mismo, lo cual fue refrendado por la televisión pero a García, nada le importó y a los 11 minutos estampó el descuento. A través del mismo se abrían nuevas expectativas pero la cosa debía pasar por la mejora en el funcionamiento.

Emulando lo hecho por los tucumanos en la primera parte, Unión dispuso de un par de situaciones apenas convertido el gol como para igualar. Sin embargo, no pudo ser por la propia ansiedad de los delanteros albiverdes. Parecía que se vislumbraba un final diferente pero aún restaba mucho tiempo. Parecía solamente porque llegó la expulsión de Giacomini que volvió a oscurecer el panorama.

Pero claro, nadie contaba con Ezequiel Cinturión. Entró y mojó, justo después de que se retirara el único enganche que tenía el local y cuando varios reclamaban por otra variante. La guapeada de Cristian Nuñez dejó abierto el panorama para que la Tota volviera a convertir uno de esos goles importantes. Luego se iría expulsado Gustavo Ibáñez por un golpe artero a Marcos Malenque.

Pero aún había más, a los 41 minutos llegó otro penal inventado por el árbitro que Luciano González convirtió en gol para sepultar las esperanzas locales. Fue un partido emocionante pero sólo en el complemento ya que en la primera mitad sólo hubo un equipo en la cancha. La reacción de Unión llegó demasiado tarde y estuvo a punto de quedarse con un punto importantísimo pero como rara vez suele suceder en el fútbol, la justicia apareció al final. Claro que a medias porque la forma fue injusta (penal inventado) pero eso poco importa por estas horas.

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