Por una Internet segura para niños, niñas y adolescentes

(Por: Prensa Concejo) – Las tecnologías digitales, y de especial forma Internet, abren un abanico de numerosas posibilidades en los campos de la comunicación y la información que no estaban al alcance de los ciudadanos años atrás.

De igual forma, su utilización inapropiada puede traer aparejadas situaciones riesgosas para los menores de edad que antes no existían, pues son inherentes a la herramienta y sus particularidades.

Por este motivo, y con la finalidad de generar las condiciones que promuevan el uso responsable de dichas tecnologías, en marzo del corriente año el Concejo Municipal de Sunchales sancionó la Ordenanza Nº 2269/2013, la cual crea el Programa de Difusión para una Internet Segura para Niños, Niñas y Adolescentes. La autoridad de aplicación es la Subsecretaría de Educación y Cultura, pero ésta podrá invitar a participar en el desarrollo de las campañas a otras áreas del Municipio, Concejo Municipal, instituciones educativas, organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación, proveedores de Internet, entre otros.

La norma busca promover el uso responsable de las TIC´s (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones), siendo que las mismas desempeñan, en la sociedad actual, un papel fundamental en los procesos de socialización y comunicación. Esto implica asimilar de manera conciente los riesgos que su utilización pueda presentar, los que pueden ser disminuidos por un uso respetuoso del espacio virtual.

Los peligros de la era digital
En el entorno virtual se reproducen conductas y riesgos de la vida cotidiana, pero amplificadas, puesto que en Internet todo es público, incluyendo hechos o prácticas que comúnmente se realizaban en entornos privados o íntimos. Además, el anonimato favorece la existencia de ofensas y todo tipo de agresiones que no se darían en otro ámbito.

Palabras como Grooming (estrategia utilizada por abusadores sexuales para manipular a niños, niñas y adolescentes, así como a los adultos encargados de su cuidado, para poder tener control total sobre la víctima en el momento de la situación de abuso o silenciarla cuando ya ha ocurrido), Bullying (acoso escolar que incluye burla, difamación, agresión, amedrentamiento e intimidación en contra de un individuo o grupo), Phishing (modalidad de estafa que consiste en obtener datos, como números de tarjetas de crédito, contraseñas, etc., a través de engaños) y otras dan cuenta de conductas existentes desde hace mucho tiempo pero que ahora cobran una nueva dimensión, pues se han adaptado en función del uso de las TIC´s.

En virtud de la complejización del modelo comunicacional, hoy en día todos somos productores y al mismo tiempo consumidores de información, ya sea escrita, gráfica, sonora o audiovisual. El hecho de que los niños y adolescentes interactúen de forma natural con los recursos tecnológicos hace, en principio, que disminuya el grado de percepción de riesgos que puede resultar de esta interacción y también que se vea reducida la posibilidad de adoptar una mirada crítica sobre las TIC´s. De allí que sea preciso formar usuarios críticos que puedan comprender el grado de arbitrariedad que tienen los lenguajes tecnológicos y las prácticas diferenciadas que emergen de su uso.

Entre las recomendaciones generales a implementar por parte de los familiares o tutores de niños, niñas y adolescentes, se encuentran las siguientes:

– Ubicar la computadora en un lugar común del hogar y no en la habitación. De esta manera, convertirá el uso de Internet en una actividad familiar y habrá visibilidad sobre lo que hacen los niños/as y adolescentes al navegar.

– Acordar con ellos reglas razonables para el uso de Internet, incluyendo el tiempo límite. Conversar sobre la web, sus beneficios y verdaderos riesgos.

– Explicarles que una contraseña jamás debe compartirse con nadie. Asimismo, aconsejarles que en las salas de chat no den información que pueda identificarlos, como datos familiares, dirección, número telefónico o nombre del colegio al que asisten.

– Tampoco se recomienda enviar fotos o videos personales o de la familia sin el consentimiento de los padres.

– Advertirles que no deben responder a mensajes que amenacen, humillen o que sugieran algo que los incomode. Pedirles que informen de inmediato si reciben este tipo de mensajes.

– Procurar conocer a los amigos cibernéticos de los niños/as y adolescentes, de la misma manera como se hace con otras amistades. No permitir una cita en persona entre el niño/a o adolescente y un desconocido sin que un adulto responsable esté presente al menos en el primer encuentro.

– Explicarles que las personas no necesariamente son lo que aparentan ser en línea, y que no todo lo que leen en la red es verdad.

– Enseñarles que el uso de las cámaras web debe hacerse responsablemente. Es importante procurar no mostrar elementos que puedan revelar su identidad o aspectos del entorno.

– Privilegiar el uso de motores de búsqueda con protección infantil que ofrezcan la posibilidad de configurar filtros destinados a evitar que aparezcan páginas y ventanas emergentes con contenidos inapropiados para menores de edad. Además, conversar con los niños/as y adolescentes sobre la proliferación de la pornografía en Internet y sus peligros. Orientarlos en la búsqueda de sitios de salud y bienestar.

– Educar a los niños, niñas y adolescentes sobre el comportamiento en línea responsable y ético. Es importante que no utilicen Internet para propagar rumores, molestar ni amenazar a otros.

– Informarse sobre los sitios web que el niño, niña o adolescente visita habitualmente, y ayudarlos a protegerse contra el correo no deseado.

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