(Por: Centro Comercial) – Frente a la intención del Gobierno provincial de generar un nuevo impuesto sobre los combustibles, el CCIP Sunchales conjuntamente con FECECO, manifiestan su preocupación y asombro ante una medida que impactará recesivamente sobre los pequeños y medianos comercios y sobre toda la cadena logística y productiva provincial, en un escenario económico marcado por una alta incertidumbre, inflación y perspectivas de enfriamiento.
El Estado provincial ya cuenta con mecanismos tributarios afectados específicamente al mantenimiento de rutas provinciales y tejidos viales municipales y una red de rutas concesionadas que hoy muestra un pésimo estado de mantenimiento (por la cual se pagan peajes caros, inclusive al mismo Estado como en el caso de corredores viales de consorcios municipales o la autopista Rosario-Santa Fe.
Por otra parte, llama la atención la escasa visión general de los estamentos de gobierno frente a los problemas que aparecen, apelando siempre a la resolución más fácil: seguir presionando los bolsillos de los contribuyentes, ya de por sí demasiados afectados.
El Gobernador Bonfatti asegura que el tributo irá disminuyendo a medida que se vayan reparando las rutas, con lo cual desconoce una costumbre cultural de los diferentes gobiernos argentinos que han generado impuestos “momentáneos” que duran para siempre (IVA al 21%, Impuesto al Cheque, Fondos para los Docentes, etc).
Huelga comentar el ajuste realizado sobre el distorsivo impuesto a los Ingresos Brutos que realizó la administración Bonfatti por decreto el año pasado. Este incremento aunque esté en el marco legal, no dejó de ser otro aumento de aumento de impuesto para ajustar la caja provincial a costa del bolsillo de los contribuyentes y de los consumidores.
Es momento que el propio Estado haga una revisión de las cuentas públicas eficientizando el gasto fiscal y prestando los servicios que debe prestar al ciudadano común, hoy casi transformado en un pequeño Estado en sí mismo ya que debe procurarse seguridad, educación y salud privadas, ante las carencias de las mismas por parte de su natural prestador.
Los comerciantes y empresas de servicios de la provincia de Santa Fe sentimos que el esfuerzo siempre pasa por la gente y nunca por el Gobierno y que esto termina rompiendo un pacto civil donde elegimos un gobierno para que mejore nuestra calidad de vida, para que haga más competitivo el escenario económico provincial, para promover el comercio, la industria y los servicios.

