Así lo expresó en su discurso por el día de la Bandera, en el acto realizado en la plaza Libertad. En el transcurso de su alocución, también estuvo presente el conflicto agropecuario, unido por la presencia de la bandera en los dos sectores que están en discusión de puntos de vista actualmente.
Este día de la Bandera tiene un significado muy especial, yo diría distinta a otros. Una de las reflexiones tiene que ver con una cuestión deportiva y futbolera del enfrentamiento con Brasil, a mí me quedó muy firme el ver a un grupito de argentinos en un rincón y cuando Teresa Parodi cantó el Himno, una chica se emocionó muchísimo, hasta las lágrimas. Uno piensa qué le habrá estado pasando en ese momento en un estadio de fútbol a ella, abrazada a su bandera y llorando.
Al mismo tiempo me aparece, en estos acontecimientos intensos que estamos viviendo y está marcando el futuro del país que tiene algo de las dos partes de la cancha y es la bandera. En la plaza de Mayo, miles de banderas y aquí, cuando un grupo diverso estuvimos en la rotonda también. Parece que hay algo que nos une y allí está la reflexión.
Parece que no solamente aparece la bandera -y esto lo digo casi con vergüenza- cuando nuestra selección gana a un deporte. Hay otro momento donde empieza a aparecer como algo que nos envuelve a todos, que nos enorgullece, estando de un lado o de otro. Entonces digo: aún en las peores crisis hay algunas cosas para sacar de nuestro pecho, de lo más profundo que tenemos que es nuestra Nación, nuestra celeste y blanca.

