Desde el arranque, el aurinegro dejó en claro que el partido lo iba a pelear no como si fuese el choque por el tercer puesto sino la final del Súper 4 de Rosario. Las dos derrotas acumuladas el fin de semana obligaban a una sonrisa aunque del otro lado, se sabía, estaba Regatas de Corrientes, equipo que se preparó para pelear cosas grandes y que tampoco se iba a rendir con facilidad.
No obstante, en este duelo de aspiraciones, Libertad fue quien salió ganando ya que se disparó (18-9) con un buen juego de Ruiz Moreno, aportando robos y haciendo jugar al resto. Sin embargo, aquella situación se fue diluyendo ya que, al igual que lo hecho en el cierre ante Boca, los últimos minutos de este cuarto tuvieron a los de Bualó sin poder anotar, permitiendo que los de García, merced a Keep, se acercaran.
El foráneo se mostraba imparable, con 12 puntos y varias faltas sacadas a los internos aurinegros. Esa misma dificultad para convertir siguió en el segundo cuarto, donde los correntinos hicieron gala a una gran defensa para sacar una luz de tres (39-36).
Pero no terminó allí ya que, con una ráfaga, Regatas se escapó a ocho (54-46) haciendo que Bualó debiera pedir minuto para reordenar las cosas. Dos bombazos de larga distancia pusieron otra vez en juego a Libertad.
El palo a palo se hizo presente en el cierre del cotejo, donde los Tigres pasaron nuevamente al frente (64-61) y el duelo pareció encaminarse hacia bajo de las tablas, lamentablemente, ahí Bualó tenía un soldado menos ya que pronto se fue Pelussi por acumulación de faltas.
El cierre fue todo de los de Bualó, que supieron manejar los tiempos y con Ruiz Moreno y Alba en cancha, tuvieron manejo de pelota y tranquilidad para cerrar el partido más allá de los libres errados, que deberán ser una materia a revisar. Fue victoria (74-71) y tercer puesto, fue un consuelo ya que se esperaba jugar a segundo turno pero fueron tres partidos que seguramente le sirven al entrenador más de lo que se piensa.

