Argentino A: Fin de semana adverso para los clubes locales

En toda la cancha se luchó cada pelota.
En toda la cancha se luchó cada pelota.
Tanto Libertad como Unión cosecharon un par de derrotas en sus presentaciones por la 5º fecha del Argentino A. Los aurinegros cayeron 2-3 ante Central Córdoba, mientras que el albiverde hizo lo propio 2-1 en el clásico ante el 9 de Rafaela.

La expectativa estaba en que uno mantuviera la senda ganadora y el otro se reencontrara con la misma. No obstante, nada pudieron hacer y tanto los de Delfino como los de Forestello cayeron en sus compromisos de la tarde de domingo.

El grito de Lastra, abriendo la cuenta para los locales.
El grito de Lastra, abriendo la cuenta para los locales.
Libertad había arrancado arriba ante Central Córdoba de Santiago del Estero. El tanto de Lastra (cuando transcurrían 30 minutos) sirvió para calmar a la multitud que se llegó hasta Sunchales para alentar al Ferroviario que a los 35´ encontró el empate por intermedio de Carabajal y a los 42´ recibió con beneplácito el desvío en Ferrero para descolocar a Baigorria y así, irse al descanso en ganancia.

En el complemento, primero Jamud estampó la igualdad transitoria (54´) pero apenas un suspiro después Argañaraz (42´) volvió a distanciarse, esta vez de forma definitiva.

Caída en Rafaela

Unión fue a Rafaela para dejar atrás la derrota en el clásico la semana previa pero no pudo concretar dicho plan ya que cayó 2-1 ante 9 de Julio.

El Bicho rápidamente se adelantó gracias al tanto de Triverio (8´) en lo que parecía sería una gran tarde para el elenco sunchalense. Sin embargo, el León lo iba a dar vuelta en el complemento. Primero Pizarro (51´) y después, cuando ya parecía que no había tiempo para más, Peralta (86´) desató la euforia en el local de penal y tras la expulsión de Riberi unos minutos antes, dejando a Unión con uno menos.

El León lo dio vuelta con empuje y sacrificio

(Por: Pablo Urso – Para: La Opinión) – El presente dice que este 9 de Julio está en busca del buen juego, de encontrar rápidamente las mejores virtudes de sus jugadores. Y mientras tanto, en ese andar brioso que presenta, cierra partidos. Hace poco lo hizo en Misiones y ayer ante el elenco sunchalense de Yagui Forestello. Fue un 2-1 para los rafaelinos que tuvieron un primer tiempo con fallas, desconocimientos y trabas. En contrapartida fue esa segunda etapa que denotó un mayor volumen de aciertos, de juego asociado y de una defensa férrea que poco le importó la elegancia.

El gol de Trivero sobre los 8′ de iniciado el partido desorientó las cosas para un equipo y las aclaró para el otro. Un «barullo» en el área de Galizzi donde nadie puso sacar la pelota y el jugador nacido en Colonia Aldao giró con una buena media-vuelta para abrir el marcador.

Poco se puede contar de 9 de Julio de aquí en más. Pizarro, y esto es verdad, hace andar al equipo. Se tira por derecha, se suelta, engancha, remata. Pero cuando el cordobés no está lúcido, los de Berzero, en esta etapa de evolución como equipo, tienen problemas. Lo mejor lo mostró cuando se hizo del balón y rmató un par de veces al arco de Núñez. En ese andar del León, Unión encontró la segunda jugada de riesgo en los pies de Leichner (que no estuvo fino en la tarde) tras una gran habilitación de Zanabria. Y hete aquí la primera de las dos grandes intervenciones del arquero en la tarde. Rápido de piernas para atorarlo al delantero y desviar el remate.

El resultado estaba bien y acorde a lo mostrado, ya que el Bicho estuvo un poco más preciso y audaz que los julienses.

Con orden y sacrificio
Lorenzatti fue de movida por Lagrutta con la intención de encontrar más el balón en el medio. Además, fue un buen socio para Pizarro que se encontró muy solo. Y esa maniobra de Berzero tuvo su rápido resultado.

Habíamos advertido que el enganche del León hacía andar al equipo y por eso no extrañó que a los 6′ el «pelilargo» ejecutara un tiro de esquina que no trascendió y que sólo sirvió para que un defensa del Bicho la dejara corta y que la bocha le volviera a Pizarro que con un tremendo remate «tres dedos» la clavó lejos de Núñez.

El gol reanimaba y a su vez le otorgaba otra sensación a 9 de Julio que crecía desde las acciones y desde el rendimiento individual. A partir de allí la defensa del León fue cada vez más maciza y combativa. Más que nada porque los locales buscaban el desnivel y de contra era todo un riego.

Zárate encabezó una para los sunchalenses que finalizó en un remate alto de Gottardi. Pero la cuestión era que no se mantenía un orden defensivo por las ganas de marcar el segundo. Acción que le pudo haber costado caro a 9 de Julio.
Volken a cancha por Ochoa, de un rendimiento parejo, y el juvenil ex Ferro Matías Tossolini ingresaba haciendo su debut en la categoría por el lesionado Muñoz.

El que le dio aire al ataque juliense fue Volken, rotando las puntas y buscando el error rival. Error que llegó a los 34′ cuando Riberi se confió de una pelota que venía alta. Cuerpeó al delantero pero no pudo desestabilizarlo y no lo quedó otra que agarrarlo de la camiseta.

Bottoni pitó penal y le mostró la segunda amarilla al ex defensor de 9 de Julio.

Infalible como casi siempre desde esa vía, el tucumano Peralta remató alto y a la derecha del guardavalla Núñez que nada pudo hacer.

El León construía un victoria importante, con bases en el sacrificio, la entrega, y sobre todo, una solidez defensiva que se fue construyendo con el correr de los minutos.

Peor en esa buena actuación de la defensa Juliense, llegó quizás la situación más clara que tuvo Unión para empatarlo y quizás también, la más clara del partido. Una gran reacción de Galizzi cuando desde el piso, le sacó un remate a Triverio que tenía todo para anotar. Negó, fue rápido otra vez y también fue el gran responsable de estos tres puntos.

El «9» está en la búsqueda del buen juego y partido tras partido evidencia esas mejorías. Y no está nada mal que cuando el equipo no encuentra rodaje, saque adelante partidos y puntos tan importantes como los de ayer en nuestra ciudad.

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