
La propuesta de utilizar caballos para llevar adelante actividades terapéuticas, comenzó a desarrollarse en nuestra ciudad en diferentes espacios, a partir de la iniciativa que tuvo a un grupo de jóvenes profesionales por detrás.
Entre ellas comenzaron a organizarse, aportando los distintos conocimientos específicos de cada una de sus terminalidades, dándole forma primero a un grupo de trabajo heterogéneo pero a la vez, consolidado tras un mismo objetivo.
Las actividades tuvieron que iniciarse en espacios cedidos, teniendo las entidades intermedias un protagonismo especial en este aspecto. Luego, llegaría el turno de tener su lugar propio dentro del predio municipal conocido como «Parque de los Encuentros» en donde no todo fue color de rosa puesto que tuvieron que superar algunos desafíos propios de la inseguridad.
A lo largo de estos 11 años, han crecido, se han capacitado, consolidándose y ofreciendo esta alternativa a la ciudad y región, sosteniendo una propuesta que impacta de forma positiva en quienes necesitan de este tipo de ayudas y no deben trasladarse a otros predios de la región para obtenerlas.

