
Previo a lo que fue el 20 de marzo de 1997, un grupo de vecinos de la ciudad estuvo trabajando afanosamente para dar respuesta a una necesidad creciente: la de contar con un espacio adecuado para el cuidado de las personas mayores.
Sin embargo, si bien desde aquel momento el Hogar de Ancianos «Otoño Feliz», enclavado en Barrio Moreno, viene cumpliendo con dicho objetivo, en la práctica es mucho más que eso. Se trata de una institución que se ha transformado en un espacio de contención para quienes allí se encuentran alojados, con múltiples actividades que les permiten transitar sus años de una forma activa y con los controles y requerimientos que deben tener.
A lo largo de estas casi tres décadas, además, el Hogar ha sabido insertarse en la comunidad a través de las labores que proponen desde la Comisión que lo comanda. Así, han organizado y sido receptores a la vez, de diversas acciones sociales, culturales.

