La mañana del lunes declinaba y aún seguían allí, voluntarias, entusiastas y entregadas, preparando el escenario del acontecimiento sagrado que tendría lugar a lo largo de toda la semana, otorgando el sacramento de la Confirmación, uno de los sacramentos de iniciación de la Iglesia Católica que perfecciona la gracia del Bautismo, fortaleciendo al cristiano con los dones del Espíritu Santo para vivir plenamente su fe y dar testimonio de Cristo en el mundo.
Este sacramento se caracteriza por la unción con el santo crisma (aceite consagrado) sobre la frente del confirmando por parte del Obispo, quien invoca la presencia del Espíritu Santo. ¿Y qué son los 7 dones del Espíritu Santo?: “Sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios”. Estos dones son disposiciones permanentes que hacen al cristiano dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo y sostienen su vida moral, ayudándole a vivir de acuerdo con la voluntad de Dios.
Los momentos silenciosos del templo, con su amplitud abarcadora, nos rozan muy de cerca y ese mutismo aparente está lleno de voces que colman la mente, el corazón y nos motivan generando sentimientos profundos, sonoros, evocativos de nuestra propia primera Comunión, la Confirmación y cada Sacramento que incorporamos a nuestra vida como cristianos.
El simbolismo, los colores, las expresiones, la precisión de los materiales, la delicadeza femenina puesta en evidencia, todo conforma un ambiente que suma generosamente sensaciones a través del ambiente donde los confirmados gozarán doblemente en esta fecha que será inolvidable. Y las voluntades reunidas para ser partícipes activas, comprometidas, dejan testimonio en nuestro templo, tan nuestro y tan querido.
Los recuerdos afloran: nuestra primera Comunión, posteriormente la Confirmación y los nuevos Sacramentos que fuimos incorporando como riqueza espiritual, todo un bagaje que se fue ubicando en nuestra conciencia y en el alma para definir el camino a seguir bajo la protección del Señor.
Un lunes de preparativos y un martes próvido, generoso e inolvidable.


