El fin de año no fue para nada tranquilo para las responsables de la boletería del Etar que se encuentra ubicada en la planta baja de la terminal de Omnibus ya que tras ausentarse por espacio de poco más de una hora en la cual no hay movimiento de micros sufrieron un robo en el local comercial de la empresa de transportes rafaelina.
De acuerdo a lo que pudo saberse ayer, cuando a partir de comentarios trascendió dicha información, al concluir el horario, la mujer que estaba a cargo se retiró a su domicilio aproximadamente a las 14.30. Poco más de una hora después, su compañera se hizo presente en la terminal para cumplir con el siguiente turno y encontró la puerta posterior (que da a las plataformas de micros) abierta.
Acaso lo más increíble del hecho sea que, a pesar de la hora en la cual se desarrolló el ilícito -plena luz del día- los malhechores tuvieron la tranquilidad para desarmar la traba de la puerta de vidrio para ingresar con total impunidad y robar la recaudación que allí estaba, producto de lo reunido en concepto de la venta de pasajes efectuada a lo largo del fin de semana largo (cifra que no fue precisada). Además se llevaron un celular perteneciente a la empresa de transportes, unas bandas elásticas comunes y una cajita con dos pesos de propina, dejando en el suelo 70 centavos en monedas.
Esta no es la primera vez que este local sufre un intento de robo ya que no hace mucho tiempo atrás habían pretendido romper con piedras la misma puerta que ahora fue violentada, siendo en aquella ocasión detectados por el guardia que estaba en el sitio. Asimismo, en otra ocasión, se robaron una encomienda, también a plena luz del día, metiendo la mano por la franja del vidrio interno donde se expenden los boletos.
Si bien no lo dijeron públicamente, cabe comprender el malestar de estas personas por haber sido nuevamente víctimas del accionar delictivo en un sitio en el cual, en principio, la guardia privada que el municipio ha dispuesto tiene presencia a partir de las 20 y hasta las 8 de la mañana. No obstante y en virtud de los hechos reiterados, cabe pensar en la evaluación y modificación de esta decisión, toda vez que la vigilancia ha probado ser totalmente ineficiente en los horarios restantes.

