Hágalo usted mismo

En el actual contexto, es casi de rigor antes de emprender cualquier proyecto, hacer una lectura creativa del mismo. Y no solo como ejercicio teórico sino por el contrario, como alternativa válida para evitar demoras o desembolsos.

Traslademos el axioma a la realidad sunchalense. Sabido es que si la Nación está encontrando dificultades para obtener fondos con los cuales financiar emprendimientos, algo similar le ocurre a la Provincia (donde aparecen otras variables sobre las cuales no profundizaremos) y con total lógica, la administración local mantiene un panorama en absoluto diferente.

Desde este punto, encontrar entonces variantes creativas, puede representar nada menos que el avance de la ciudad. Con este horizonte como guía, aparecieron en el horizonte algunos programas que reúnen estas características: ¿pavimento en la ciudad? ¿viviendas en la ciudad? Hágalo usted mismo: pague por anticipado.

La herramienta no deja de ser válida. Permite tener disponibilidad de mejoras o soluciones al alcance… del bolsillo. Fracasadas -por ahora- las gestiones a diferentes niveles, ya sea Provincial o Nacional (¿qué informará en su visita al Concejo el Director de Inversión Pública?) se apela a la propia comunidad para concretar avances. Y no está tan mal, si al fin de cuentas, serán los frentistas los que corran con los gastos de las obras públicas (a menos que retorne Pancho y nos de más pavimento para todos y todas… los que vivan sobre calle Lainez), ¿porqué no pedirles ese guiño por anticipado?

Claro que aparece el tema de la financiación como principal escollo. Varios fueron los vecinos que a punto estuvieron de salir a comprar una ristra de ajo cuando vieron el resumen de costos acercado por el Municipio. Uno me propuso ir a comprar los metros cúbicos de pavimento necesarios para su domicilio, pagarlo de contado y erogar algo así como el 30 por ciento de lo pedido por la Muni. La pregunta que lanzó al vacío fue ¿de dónde sale tanta diferencia? «El proyecto es interesante, -no lo negó él- pero la combinación alto costo y limitada financiación no me cierra la cuenta».

Seguramente podría aparecer un plan a 72 cuotas… pero terminará en otra gestión y seguramente nadie se acordará del iniciador sino del terminador y eso sabido es, políticamente no es tan buen negocio.

El tema de las viviendas viene más aceitado. Hay que tener lote pero no son cuotas exhorbitantes sino lógicas. A priori parece más viable y permitirá, si prospera, dar solución a una situación que tras un tibio avance en la anterior gestión, hoy luce altamente estancada.

La misma senda aparece como posible de transitar para los tenedores de lotes del Area de Promoción Industrial, quienes ven cada vez más cerca esta opción de pago por anticipado para tener el pavimento, aunque las inquietudes son similares a las antes mencionadas.

Así que el «hágalo usted mismo» cobra fuerza verdadera y bien puede ser la llave del avance de muchos. Quién dice que, sin tener que disponer de millones, se pueden mostrar nuevos metros de pavimento o viviendas erigidas… casi como el festejo del Día del Niño, que se hizo sin gastar casi nada… que no fuera de las Vecinales (que pagaron baños, torta y se sumaron a la colaboración de las donaciones de leche y espectáculos), o como la repavimentación de avenida Yrigoyen, abonada en cómodas cuotas y con un interés razonable.

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