(Por: Federico Jelic – Para: La mañana de Córdoba) – Racing terminó el 2007 con una alegría, superando 1 a 0 a Libertad de Sunchales y asegurándose el segundo puesto de la tabla del Torneo Argentino A. Con mucha más actitud que juego, logrando un futuro provechoso, la «academia» ganó en la última fecha del certamen.
La necesidad de ganar era mucho más importante que cualquier cosa en Nueva Italia. Pero, sin embargo, Racing siempre equivocó el rumbo. Lució desesperado, sin pausa y con pocas ideas, comenzó a acorralar a su rival, pero al no tener criterio en los metros finales, los caminos al gol se le fueron cerrando con el paso de los minutos. Por eso el nerviosismo se impuso a los protagonistas y utilizó el pelotazo como principal argumento para llegar al arco santafesino, facilitando la tarea a la defensa visitante.
En el complemento, el ingreso de Gabriel Rodríguez por Rodrigo Pereyra le brindó más vértigo al ataque y con la ayuda de Luis Rivero, Racing comenzó a llevar peligro. Y una falta sobre Rivero a los 23 minutos puso al local a las puertas de abrir el marcador desde el punto del penal, aunque Eduardo Sosa lo desperdició tirando la pelota por encima del travesaño. Pero lejos de caerse anímicamente, el dueño de casa siguió insistiendo y como premio al esfuerzo contó con otro penal a su favor por clara mano de Donatti, quien le sacó el gol a Adrián Avalos de la cabeza. Esta vez el encargado fue Damián Fernández, quien no falló y sentenció el partido con un remate bajo junto al palo derecho del arquero.
Racing no jugó bien, pero sus falencias colectivas las suplió con sacrificio y actitud para quedarse con los tres puntos, que lo posiciona expectante para el 2008.

