Estaba previsto que el sábado se cumpliera con la última de las noches de carnaval, con el tercer desfile de las comparsas que este año le han dado forma a la fiesta, no obstante, las condiciones climáticas adversas hicieron que los organizadores decidieran postergarlo y no arriesgarse a dañar irreversiblemente los trajes frente a una lluvia. Así, la edición 2006 de los corsos locales cerró con dos jornadas en las cuales se vieron unas 5 mil personas (número oficial, 2.300 extraoficial y a ojo de los presentes consultados) en el corsódromo.
Ya desde el viernes y ante la posibilidad de mal tiempo, los organizadores venían analizando distintas alternativas. Entre ellas la realización de la elección de la reina ayer domingo (algo que ocurrió a altas hora, dando a conocer la soberana que el sábado había sido elegida en la municipalidad), en la presentación de Trulalá, junto con el show de fuegos artificiales y la guerra de batucadas. Otra de las posibilidades era la postergación de la noche de desfile pero los compromisos que han adquirido las comparsas para presentarse en localidades de la región los próximos fines de semana hacían de esto algo complicado.
Durante la mañana del domingo terminó de desarmarse parte del corsódromo que no se utilizaría para la presentación del show musical, quitando tribunas y desplazando el escenario por motivos de organización y seguridad. Así todo fue quedando listo como para recibir a las miles de personas que estaba previsto que se acercaran, ya que la venta de entradas anticipadas marchó muy bien.
De no darse finalmente el último desfile de comparsas, habrá que dar por concluida la edición de carnavales y comenzar a analizar lo que ha dejado para mejorar el año venidero. De acuerdo a los comentarios de los asistentes, se notó el cumplimiento de los horarios de cada comparsa y se pudo ver una mejor organización interna. Los puntos flojos pasan por el costo de las entradas, muy elevado, la escasa promoción que se le dio a los corsos y el escaso control en algunas de las entradas, permitiendo -dijeron y transmitieron a miembros del gabinete la inquietud- el ingreso de varias personas abonando una menor cantidad de entradas.
Todo redundó en una baja cantidad de espectadores que se acercaron al predio durante el primer y único fin de semana. Las mayores expectativas estaban puestas en el arrastre del sábado que podía tener Trulalá, haciendo que varios miles de personas se hicieran presente pero la no realización deja todo en una cifra demasiado baja como para no forzar modificaciones. La noche de ayer, con varios miles de asistentes, a entender de la gente y algunos organizadores y responsables de las comparsas participantes, ya no formaba parte de los carnavales por no tener el desfile. Sobre este punto se preguntaron por qué no se hizo una pasada más rápida desde las 20 y a las 22 el show, así hubiesen cumplido con el cronograma sin terminar excesivamente tarde.

