La lluvia no fue impedimento para que cientos de hinchas y simpatizantes de la ciudad se dieran cita en el acceso, sobre la ruta nacional 34, y formaran parte de una caravana que ofició de escolta del plantel de básquet aurinegro y terminó en el club, donde tras unas breves felicitaciones, fueron recibidos en el interior del estadio.
La recepción ofrecida no podía ser de otra manera ya que los Tigres se consagraron subcampeones de la Liga Nacional A de básquetbol, algo que muy pocas entidades pueden mostrar como logro particular. Atrás había quedado el sabor amargo de haber estado a un par de jugadas de forzar un séptimo partido. Ahora, todo era festejo y alegría.
Desde las primeras horas del fin de semana, los integrantes del plantel se encuentran disfrutando de unas merecidas vacaciones. Ya pronto llegará el turno de hablar acerca de continuidades y renovaciones de contratos. Mientras tanto, todo debe ser como ese recibimiento, con alegría y emoción por los objetivos cumplidos.
Quien no tendrá mucho por descansar es el base aurinegro, Sebastián Ginóbili, quien fuera recientemente convocado por Sergio Hernández para integrar el seleccionado de básquet nacional para enfrentar los próximos compromisos internacionales. Al mismo tiempo, el “Sepo” estará jugándose una importante chance de ingresar al seleccionado mayor, que en la segunda parte del año disputará nada menos que el mundial de la especialidad.

