Libertad necesitaba ganar para renovar las ilusiones y Patronato se presentaba como el rival adecuado para demostrar que se puede. Así fue, más allá de las polémicas que dejó el cotejo en el cual, el aurinegro se impuso 3-1, a través de Prono -en contra- y las posteriores conquistas de Jamud y Saavedra para sumar así otra semana tranquila.
El elenco de Paraná llegaba a la ciudad con la premisa de ganar para seguir en lo más alto de la tabla de posiciones de la Zona, enfrentando a un Libertad que es harto sabido, tiene una localía complicada… pero para sí mismo. Pero parece ser que este equipo de Iván Delfino ha sabido encontrar el equilibrio necesario para poder salir a jugar de una forma diferente en su propio estadio.
El primer tiempo se jugó con intensidad, planteando formaciones ofensivas y generando varias chances de gol en ambos arcos. Sin embargo, recién cuando casi expiraba el tiempo reglamentario pudo quebrarse la paridad tras un penal cometido por Yocco a Emiliano Carrizo que terminó siendo el 0-1 para el local. No obstante, habría tiempo para más ya que a instancias del línea, Diego Gallo convalidó un tanto luego de un cabezazo en contra de su propia valla de Prono para estampar la igualdad antes de ir al descanso.
El complemento fue bien diferente, con menos situaciones, más aplomo en cada lado y el aprovechamiento de los errores de Patronato por parte de Libertad, que no perdonó distracciones algunas.
La primera de estas ocasiones llegó cuando el «Bocón» Torres armó un ataque y Jamud definió dentro del área en forma brillante estableciendo el parcial 2 a 1. Entonces llegó el desorden de la visita, perdiendo marcas y aquella filosofía que supo tener de juego de crecimiento y progreso con la pelota.
Los minutos fueron pasando y el reloj jugando a favor de los aurinegros. Después de un tramo bajo esas características, llegaría -allá por los 42 minutos- un zapatazo desde afuera del área para marcar el 3 a 1 que sería lapidario ya por la altura del cotejo.

