Las cuotas de entregas y sacrificio estuvieron presentes, no así la de fútbol.En un partido deslucido, cargado de imprecisiones y con escasas situaciones de gol, Libertad mantuvo su invicto en su estadio al igualar sin goles con Patronato de Paraná.
El elenco de Iván Delfino puso garra pero le faltó la cuota de fútbol que le permitiera hilvanar más de dos pases consecutivos y acercarse a la valla de la visita con peligro. Esta anemia se modificó en parte en el complemento, con el ingreso de Esteban Pereyra, quien demostró movimientos continuos y siempre pidió la pelota.
Luego, a pesar de algunas chances que la visita fue acumulando, haciendo que se luciera Iván Baigorria, Iván Delfino apostó a una mayor presencia en el área con el ingreso de Girard para que acompañara a Antonelli. Sin embargo, ninguno de los delanteros pudo tener una chance clara de gol como para quebrar la monotonía del cotejo.
Baigorria demostró un buen nivel en las pocas intervenciones que tuvo.Por momentos y ya casi sobre el final del mismo, apareció algo de vértigo de ambas partes para imprimirle un sello distintivo pero ya era demasiado tarde y la persiana del partido bajó inexorablemente. Ambos se fueron relativamente conformes con el punto puesto que el rendimiento estuvo lejos de lo esperado para los dos equipos. A Libertad le quedó seguramente la sensación de que, en caso de haber estado más fino en los pases, hubiera podido hacer una diferencia frente a un rival que buscó pero tampoco encontró los caminos.