
En base a ello debemos decir entonces que los aurinegros, en este tiempo de receso, tienen la misión largamente superada y con creces.
Había arrancado bien el conjunto de Delfino, empatando con 9 de Julio (0-0) y después ganando dos partidos consecutivos, el primero en su casa con Central Norte de Salta (1-0) y más adelante el clásico en el estadio de la avenida, frente a Unión (2-0), resultados que desde el comienzo mismo lo acomodaban bien arriba en las posiciones.
Después comenzaron a aparecer las dudas, en una serie de resultados no muy alentadores, cuando perdió en casa con Central Córdoba, después jugó uno de los peores partidos en Entre Ríos y perdió con Gimnasia y comenzó a cerrar la ronda empatando con Antoniana y ganándole a Crucero.
Por ese entonces mandaba la zona Antoniana con 17 puntos y para Libertad, obtener solo 11 sobre 21 jugados, si bien no le sobraba, tampoco estaba para nada mal, en una serie de resultados sumamente equilibrados y repartidos en general.
Pero más allá de los números que conformaban pero no convencían, Libertad sabía desde la intimidad que no estaba jugando bien, ya que se mostraba seguro en el fondo pero tenía muchas dudas conceptuales para atacar, ya que no encontraba variantes ni sorpresas en el medio y por ende por momentos pasaba casi desapercibido arriba, sin referente definido para el tiempo de las conversiones.
Desde la quinta fecha de la segunda rueda en adelante, Libertad logró una serie de resultados positivos y comenzó a mejorar y a ordenarse desde la mitad hacia arriba, es el momento cuando se estabiliza César Quiroga, aparece Vezzani por izquierda, Jamud tiene mayor protagonismo y llegan los goles de Paolo Berardi.
Así, Libertad se mantiene 5 partidos invictos, con 2 triunfos y 3 empates, para llegar al clásico bien arriba en la tabla junto a Antoniana, Gimnasia y Unión, un Unión que le gana el mano a mano en el último partido del año, una derrota que seguramente mucho le dolió a los aurinegros pero que no le modificó el hecho de saber que el objetivo se está cumpliendo acorde a las expectativas.
Con Javier Felippe, uno de los mejores marcadores de punta de la categoría, como abanderado, el sistema defensivo, incluyendo a Iván Baigorria, tuvo momentos de alto vuelo, en el medio César Quiroga marcó presencia, Lezcano voluntad, Vezzani algún desequilibrio y Marcos Quiroga alguna pincelada de buen fútbol y arriba, salvo los tres goles finales de Berardi, lo demás fue muy en cuentagotas, ya que Jamud estuvo lejos del gol y Canario al igual que Risso, aportó casi nada.

