
Unión terminó rescatando un punto en un duro partido ante uno de los históricos de la categoría, en una tarde en la que el fútbol estuvo ausente del estadio de avenida Belgrano. Los dirigidos por Forestello solamente por ráfagas pudieron desplegar el planteo buscado pero en la mayor parte del juego no encontraron su nivel y casi no le generaron peligro a Diego Aguiar.
El partido arrancó impreciso y recién luego del gol, Unión tuvo la chance más clara de convertir, cuando de arremetida casi marca el segundo tanto, tras un tiro libre de media distancia que había abierto el marcador cuando transcurrían 25 minutos.
Ese momento fue casi una ilusión ya que a partir de allí, el Bicho se fue diluyendo dentro del campo de juego, creciendo cada vez más la media cancha de Antoniana, aunque tampoco dominando de forma abrumadora ni mucho menos ya que Diego Nuñez seguía siendo un espectador de lujo. Lo cierto es que, ya en tiempo de descuento, llegó la igualdad para la visita que se fue a vestuarios con otro ánimo.

En los minutos finales, algunos desbordes profundos por los laterales visitantes, hicieron que el uno local terminara agrandándose y sacando pelotas complejas que paralizaron a más de uno. Los cambios impulsados en el ataque por Forestello no pudieron torcer la historia que terminó en tablas, fundamentalmente a raíz de los desaciertos de unos y otros más que por las virtudes exhibidas.
Ahora, a pensar en el clásico a mitad de semana y luego la visita de Racing de Córdoba, el fin de semana entrante.

