El arranque no fue el mejor, estando 5-11 pero antes de que concluyera ese primer cuarto, la cosa se fue enderezando para terminar un punto abajo de los Xeneizes. El cierre de la apertura y el arranque del segundo chico lo tuvo al «Gringo» Pelussi como dueño de las ofensivas, para poner al Tigre arriba tras forzar un par de errores consecutivos.
Aquel protagonismo del suardense pasó luego a manos de Ruiz Moreno. Las figuras destacadas de actuaciones individuales dejaban en evidencia la falta de juego en equipo, aunque esto le permitía estar no solamente en juego sino comandar el tanteador (27-24). No obstante y más allá de la asfixiante defensa propuesta por los aurinegros, Bualó debió pedir minuto para reordenar el ataque, tratando de impedir que Boca se escapara (28-35), cerrando la primera mitad con un triple de Müller para quedar a cuatro 31-35.
El tercer cuarto arrancó con varias faltas del aurinegro y una ráfaga ofensiva de Boca, encabezada por Gutierrez, para escaparse a diez puntos (34-44). Las indicaciones de Bualó parecían no tener un efecto constante a lo largo del tiempo, puesto que había mejoramientos y baches en el desarrollo del juego aurinegro. Parecía que, al igual que en el primer partido, lo de Boca eran otra vez las rachas, escapándose y quedándose, para preocupación de Cadillac.
Los Xeneizes seguían mandando, con una diferencia de pocos puntos cuando se ingresó al tramo final. Allí, Libertad mejoró notablemente su defensa, impidiendo conversiones de los muchachos bonaerenses. Claro que todo quedaba a mitad de camino ya que no podía convertir en el otro aro. Esta situación partió desde el 58-64, cuando faltaban cinco minutos por jugar y se mantuvo hasta el final, desperdiciándose una a otra las ofensivas y convirtiendo tan solo cuatro puntos en diez minutos. Con un 0-4, a Boca le sobró para cerrar 58-68 y sumar su segunda victoria en el cuadrangular, propinándole a los Tigres su segunda caída consecutiva.
Final del partido, relatado por Fernando Robledo, de FM Poder:
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