El cosmos al alcance de nuestras manos

Allí donde otros cultores del arte ven lunas y galaxias… ¿qué veo? La realidad impacta y el universo nos empequeñece ante tal magnitud y despliegue. Realidad que nos enfrenta y trae de la mano del artista el cosmos al alcance de mi visión. ¡Qué maravilla! La cercanía es posible.

La mirada se despliega sobre figuras increíbles, trazos esfumados y otros evidentes, absolutos. Allí están, morando en el infinito, captados por los recursos de la modernidad científica. Imposible haberlos imaginado con estas dimensiones que nos llegan como oferta cultural.

¿Qué veo yo? La literatura siempre me domina y observo variados personajes, como cuando era niña en mi pueblo natal y la humedad, visitante de los muros cargados de inviernos en la alcoba, a través de las manchas me sugerían personajes milenarios, duendes nocturnos y un jardín de figuras mágicas cuyo aroma parecía real y cautivante en la habitación.

Descubro personajes minúsculos y otros de gran magnitud, reinando con libre albedrío frente a mi vista madura que vuelve hoy a soñar con figuras fantásticas, que vuelve a inventar historias como ayer. Quizás un pájaro allá en el cenit, una nube real o el rostro sonriente de un bufón de circo. Pero no, es parte del cosmos frente a nuestros ojos y alcance de nuestras manos. Todo es posible.

La imaginación ha hallado su cauce; un torbellino de situaciones se originan en el escenario que me llega a través del artista cosmopolita; generosa fuente de virtudes que traslada a los visitantes y nos permite abrevar en el manantial de otra rama del arte. Allí, al alcance de nuestras manos, nos entrega parte del cosmos. Oferta generosa e increíble.

El escenario es inmenso y mis posibles protagonistas fluyen, esperando ser atrapados por alguna locura… “de poetas y de locos todos tenemos un poco”… llega a mi memoria. ¿Ío, dónde estás? Satélite galileano (según consta en el diario personal de Galileo), tiene el privilegio de ser muy cercano a Júpiter. Ío, una de las muchas doncellas de las cuales Zeus se enamoró en la mitología griega, ¿dónde estás?

Esperaré los duendes nocturnos. Fluirán entonces los diálogos… ¿por qué no? Los personajes no son del planeta Tierra. Habitan otro espacio y darles vida, ubicar palabras en sus labios (si tienen labios), será maravilloso, desafiante y promisorio. ¿Por qué no? El artista Marcos Calvari de Mar del Plata ha sido el motivador, lo ha hecho posible trayéndonos “Compresión de tres lunas de Júpiter”.

Generosa amplitud trasladada sobre la novedosa planimetría. Motivación para una diversidad de disciplinas artísticas. Aquí, en Sunchales. Precisamente en un sitio histórico llamado Museo “Basilio Donato”. Precisamente en la casa de un abnegado soñador originario de otro continente, Carlos Steigleder, quien abrevió las distancias para crear un nuevo diseño sobre la superficie de nuestra llanura.

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