Las antenas que se encuentran instaladas en la ciudad deberán someterse a varios controles para establecer sus situaciones particulares y definir si es necesario modificar sus actuales ubicaciones. Así se desprende de parte del texto de la Ordenanza que el lunes pasado aprobaron los concejales, luego de realizar distintas consultas con ingenieros y profesionales en la materia.
Así se avanza en un tema hasta ahora no legislado y que puede ser sumamente importante para quienes residen cerca de los emplazamientos de estos elementos, fuente de emisión de ondas contaminantes. Los plazos no son demasiado extensos y a fin de año, la situación a nivel local debería estar normalizada.

