
Ernesto Carabelli fue quien -el 18 de setiembre de 1911- presidió inicialmente la entidad, acompañado por Américo Ferrero en la vicepresidencia y un destacado grupo de vecinos de la ciudad que quisieron sumarse a esta patriada para que la por entonces incipiente población tuviera un espacio en donde realizar la práctica controlada de las diferentes disciplinas de tiro.
El acta constitutiva, como muchas otras, se redactó en la sede de la Sociedad Italiana, uno de los pocos espacios consolidados en la incipiente comunidad que solamente acusaba 25 años de vida por aquel entonces.
Impulsada por inmigrantes de diversos países que arribaban a la zona y traían consigo el espíritu deportivo de la práctica con armas de fuego, se pusieron manos a la obra para darle forma a un stand que en principio fue de madera para luego mejorarse al salón y dependencias que se sostienen hoy en día como parte del Patrimonio Cultural Sunchalense.

