El arranque de Unión fue muy bueno, con un parcial de 5-2 sobre Racing Echagüe. Los primeros dos puntos fueron de Martire cuando se habían jugado más de cuatro minutos. Luego llegaría una mayor diferencia (10-4). Rostchy penetraba y convertía, Wearthy peleaba los rebotes en ataque pero todo comenzaba con una dura defensa que le cerraba los caminos a la visita que había convertido 4 puntos en 6 minutos.
Las contras locales eran letales, más aún cuando surgían posibilidades como las que entregaba Racing Echagüe, que perdía pelotas de forma infantil, como por ejemplo no reponer desde el lateral a tiempo. Así quedó demostrado con el 18-9 con el que cerró el primer cuarto, con una escasa efectividad del elenco visitante.
Boadaz no dejaba el banco tranquilo, metiendo cambios casi de continuo en búsqueda de respuestas que parecían no llegar. La diferencia seguía siendo importante para el local: 22-12 y luego 36-20, dejaban en claro lo bien que estaba defendiendo su aro el albiverde. Todo hacía pensar que las bombas desde los 6.25 de Luchino, que sumaba dos en el cuarto, podían sumar una nueva vía de gol.
El segundo chico lo ganó Unión 22-14, extendiendo así aún más la distancia entre uno y otro y comenzando a transitar un camino sumamente positivo yéndose a descansar con un cómodo 40-25.
Unión llegó a sacar 19 de ventaja pero Racing hizo un parcial de 18-6 achicando las cosas. Tras un minuto de Arduh, las cosas mejoraron pero hasta ahí nomás ya que nunca más pudo sacar una gran ventaja. La visita encontró espacios y siguió acechando (64-57) y manteniéndose en juego.
El cierre siguió siendo complicado para Unión casi de forma impensada, si se tiene en cuenta lo ocurrido en el inicio. Los triples de Toriano eran respondidos por igual vía desde el otro lado y la diferencia de seis tantos parecía ser definitiva, siempre y cuando desde la línea de libres no se fallara. Así fue y Rostchy fue quien más veces la visitó dando una notable respuesta a Arduh y asegurando una nueva victoria por 85-79.

