Fuentealba, presente

(Prensa Sadop) – A través de la historia, en todo el mundo, siempre hubo trabajadores que entregaron su vida por la dignidad del trabajo.

El 1° de mayo, además de la celebración, es una recordación de aquellos que dieron su vida por una jornada laboral limitada a las 8 horas. Son los «Mártires de Chicago».

A partir de estos «mártires» y de muchos otros luchadores, los trabajadores fuimos encontrando el reconocimiento social, legal o salarial que reclamamos.

La legislación laboral fue y es fruto de la lucha de los mismos trabajadores.

Con todos los reconocimientos laborales logrados durante el siglo XX, no parece coherente que nuevamente hoy una vida deba ofrendarse para obtener o lograr un nuevo jalón para la dignidad del trabajo.

Los discursos que unánimemente reconocen el sentido estratégico de la Educación, los valores de la convivencia democrática y el constante reconocimiento a los derechos de los trabajadores, se hacen añicos frente a la patética realidad de Carlos Fuentealba, caído y asesinado por un salario mejor, simplemente por eso, nada más y nada menos!

Carlos, como todos, simplemente asumió con dignidad la convocatoria a la vida, seguramente no habría querido elegir su final, pero sí eligió ser un trabajador de la educación y, en consecuencia, «no se borró» frente al reclamo de un mejor salario y de mejores condiciones de trabajo y de
educación.

Cada uno de nosotros siempre tendrá esta oportunidad de elegir, quizá no tengamos la opción de asumir en la vida roles heroicos, pero cotidianamente sí tendremos la posibilidad de no ser indiferentes, de no ser egoístas, de no borrarnos!

Los que mataron por la espalda a Carlos Fuentealba eligieron ser asesinos y cobardes!

Que la Justicia acompañe la elección de este docente, que en el camino de la dignidad honró su vida con la lucha común, con la lucha de todos, la misma que hoy reclama por su muerte., la misma lucha que reclama por una mejor Argentina para todos!

SADOP SECCIONAL SANTA FE

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