Ginóbili… Ginóbili… ¿le suena?

El apellido Ginóbili pasó a dominar al básquetbol argentino. Tiene varios sonidos. El que lo hizo pronunciar más fuerte y más seguido -muy fuerte y muy seguido-, ya se sabe, fue Manu, el menor de los tres hermanos. Arrancó entre nosotros, avasalló en Europa, cruzó horizontalmente el Atlántico y -en sólo tres temporadas- ganó dos títulos de campeón de la NBA y ya es una “star” del súmmun del básquetbol mundial, coronando todo eso con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos.

Antes papá Jorge, “Yuyo”, también había sido jugador en Bahía Blanca y Manu empezó siendo el hermanito de Leandro.

Hoy, en nuestra Liga Nacional, el jugador del momento se llama Sebastián Fernando Ginóbili. Es el hermano del medio. “¡Qué bien está el ‘Sepo’!”, se viene escuchando admirativamente jornada tras jornada. “¡Cómo anda el ‘Sepo’!” ya es frase común y corriente.

En Junín llevó a su equipo, Libertad de Sunchales, a ganar el “Súper 8”, un torneo donde se enfrentaron los máximos postulantes al título.

No hubo designación oficial del “Mvp” pero en el consenso general nadie dudó: el segundo de los Ginóbili fue el mejor de los jugadores que se movieron debajo de la famosa cúpula de la Sociedad Rural de Junín, en el estadio “Héctor ‘Matrero’ D’Anunzio” de Argentino.

El equipo de Gonzalo Eugenio García es fiel a su estilo solidariamente equipista. Así se hace fuerte. Mucho “juego de pases” hasta encontrar el momento justo de tiro y al ejecutante para el mejor lanzamiento. Si se sale del libreto, sabe que se debilita. No es fácil mover toda esta circulación, se necesita a un hombre aplomado con criterio e inteligencia. Ese es el “Sepo”.

Libertad transita su octava temporada en la “A”. Fue subcampeón del Estudiantes de Olavarría de Sergio Hernández en el 2001. “Tiene un plantel largo y de calidad”, lo definió Julio Lamas, un entrenador que lo está enfrentando. Juega bien, pero da la sensación de que le falta pegar un gran golpe -es decir ser campeón de una Liga Nacional- para coronar todo lo bueno que hace en la cancha. En Junín demostró que puede.

Por supuesto que mencionando a Sebastián Fernando Ginóbili no estoy hablando de ningún improvisado.

Sebastián Fernando Ginóbili, desde que debutó en Quilmes de Mar del Plata el 22 de septiembre de 1991, está jugando su 13ª. temporada en nuestra Liga Nacional “A”. Esta la empezó con 585 partidos disputados en cinco equipos, ya que después siguió en Deportivo Roca, los Estudiantes de Bahía Blanca y Olavarría y desde la edición 2004/05 en Libertad de Sunchales.

En las tablas históricas está 22° entre los goleadores con 7.089 puntos convertidos (muy bueno 12,11 de promedio) y 25° entre quienes jugaron más partidos.

Se comprueba otra virtud del “Sepo”: es un base con gol a través de su amenaza permanente de triple.

Estos datos pueden consignarse porque en Junín, coincidiendo con el “Súper 8”, se entregó una paciente obra de esfuerzo gigantesco: la “Guía Oficial”, un lujo argentino que no tiene qué envidiarle a ninguna publicación de este tipo en el mundo y que ha retomado la línea de rigurosidad en los datos perdida en dos ediciones pasadas. Está prolijamente impresa y muy bien encuadernada. Acierto por la AdC.

Por: Osvaldo Ricardo Orcasitas
Para: www.webasketball.com.ar

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