Julián Marcos, un sunchalense apasionado de la filatelia, quiso compartir con nosotros algunos conceptos acerca de esta actividad tan particular. Aquí remite los primeros conceptos y una de las tantas anécdotas que seguramente nos irá acercando, para conocer más acerca de lo que verdaderamente representa ser Filatelista.
Algunos se sorprenderán -dice él- y otros no porque conocen que, aparte de mi deporte preferido, el Rugby, soy un apasionado de la Filatelia (coleccionista de sellos postales). A no equivocarse, la idea de acumular sellos es primario. El Filatelista va más allá de lo que es en si mismo el sello, investiga una historia, estudia filigranas, dentados, recorrido de la carta (Cartofilia), matasello, etc…
Quiero llevar a la comunidad algunos conocimientos y hacerlos interesantes para el lector común.
Una carta. Un sello. Un error. Una Casualidad. Una Historia.
Sucedió en junio del 2004, en la cual enviaba una carta más a mi amigo, Juan Carlos de Quijorna (Madrid – España), desde Sunchales.
El tema era referente al festejo de los 500 usuarios «Filatelistas», donde pertenecemos a un Foro Internacional sobre la materia.
La historia se inicia al dorso de esta carta, en la cual hay algo diferente y muy especial. En esa fecha, se emitieron sellos con la temática de «Censar los Bosques Nativos» y el sello tiene un hueco en el centro como si estuviera quemado.
Por una de esas desconocidas e indescifrables casualidades, la carta hizo correctamente el viaje hasta Madrid-España y ahí, en la central de encaminamientos, en vez de salir en la caja destinada al pueblo de destino, lo hizo con dirección a otro lugar cercano, pero postalmente nada tiene que ver con el pueblo destino: Navas del Rey.
El cartero del lugar, detecta el error y coloca su marca de llegada y reencamina debidamente la carta hasta su verdadero destino.
En el destino, Juan Carlos contempla la carta y su contenido. En el Dorso el sello quemado en «Defensa de los Bosques naturales» y un matasellos de Navas del Rey con fecha 24 de junio de 2004.
Fue exactamente el 26 de junio de 2003 (un año antes), en que se produjo en aquel pueblo madrileño, el peor incendio forestal, devastando gran cantidad de bosques protegidos y causando al menos una víctima mortal.
Si quieren buscarle más casualidades, la carta llega el día 24 de junio, Noche mágica de Fuego en toda nuestra cultura (España), aunque probablemente en ese pueblo, será recordada como una de las más angustiosas y negras.
Y para dar un final… cuando la carta llega el 24 de junio a Navas del Rey, ese día era el Santo Patrono del Pueblo…
Agradezco a Juan Carlos por la imágenes y datos. También al Correo Argentino de Sunchales que tan bien «cuida» a sus Filatelistas.

