
Con la presencia del Ministro de Educación de la Nación, se realizó el acto formal de inauguración del Centro Educativo Tecnológico de ATILRA, el cual contó con la participación de más de cuatro mil personas. Con cuatro edificios ya habilitados (auditorio, 24 aulas, hotel y vigilancia), pronto se pondrá en marcha la segunda etapa con la construcción de una planta piloto de procesado lácteo.
Ubicado en la intersección de las rutas Nacional Nº 34 y Provincial 280S, fue inaugurado ayer el Centro Educativo Tecnológico impulsado por ATILRA. El desarrollo del proyecto se concretó en tiempo récord y permitirá que la comunidad en su conjunto pueda utilizar de las diferentes opciones que brinda el mismo, tanto sea en cursado y dictado de carreras y capacitaciones como así también el auditorio que cuenta con tecnología de última generación.
El evento organizado por la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (ATILRA), recibió importantes visitas, las cuales dejaron en evidencia la trascendencia que se le otorgó al hecho. Entre los presentes, se encontraban el Ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni; el rector de la Universidad Nacional del Litoral, Albor Cantard; la Ministra de Educación de la Provincia, Claudia Balagué; el canadiense Ron Oswald, vicepresidente de la UITA; además de legisladores nacionales y provinciales, funcionarios nacionales, provinciales y locales.

Luego de la ceremonia de inauguración y del corte de cintas –que protagonizaron el ministro Alberto Sileoni y el secretario general de ATILRA, Héctor Ponce- se procedió a firmar un convenio entre la Fundación ATILRA y la UNL, el cual permitirá el dictado de carreras universitarias, como una tecnicatura en alimentación y otra en enfermería, en una primera instancia.
Tras los discursos, y luego de un imponente espectáculo de fuegos artificiales, llegó el turno de la actuación de Gala Lírica y el show del Chaqueño Palavecino, para coronar una jornada que varios de los funcionarios presentes calificaron como histórica sin temor a equivocarse.

