La Cooperativa de Agua y su plan de crecimiento

Conscientes de la extensión que suelen tener los procesos de gestión de créditos y subsidios, desde la Cooperativa de Agua Potable y Otros Servicios Públicos optaron por iniciar con la suficiente anticipación los contactos para obtener algún tipo de respaldo a lo que será una necesidad en un futuro a mediano plazo: la adquisición de un nuevo equipo de ósmosis inversa para continuar alimentando a la población de agua potable en cantidad y calidad, más allá del crecimiento poblacional continuo que se registra.

Históricamente, nuestra ciudad se vio mantenida al margen de las entregas de subsidios, créditos o material para cumplir con dicha responsabilidad. A lo largo de los últimos años, mientras se asistió a la creación de la empresa estatal del rubro, la adjudicación y puesta en marcha de una planta en Rafaela y tantas otras intervenciones, fueron los asociados locales a la cooperativa quienes salieron al cruce de la erogación necesaria para efectuar ampliaciones, recambio de redes u obras complementarias.

Actualmente, comentó Eliodoro Chinelato en Contactos, programa emitido por Canal 4, presidente de la comisión directiva de la entidad, ya tienen un plan de crecimiento elaborado y han comenzado a contactarse con funcionarios de distintas áreas para ir imponiéndolos en la situación.

Hasta ahora, la provincia no ha dicho presente para ayudar a la cooperativa. El acueducto proyectado puede demorarse algunos años y los costos pueden no ser los esperados para bajar tarifas.

Debe recordarse que la cooperativa está en pleno proceso de adquisición de los equipos actuales, de una capacidad de 18m3/h, los cuales terminarán de pasar a manos locales en octubre del año venidero. No obstante y tal como lo explicó en el mismo envío Erico Pedrotti, jefe del área Técnica, la expansión de la superficie urbana genera lógicamente un mayor consumo por lo que se debe prever dicho crecimiento. En principio, indicó, la capacidad actualmente instalada, podría ser útil hasta dentro de unos cuatro años, lo cual da un margen importante de trabajo para gestionar la adquisición de un equipo del orden de los 50m3/h.

El mismo podría emplazarse en el terreno donde se encuentra depósito conocido como «el embudo», a fin de tener no sólo independencia respecto de los otros que no son propiedad total de la cooperativa sino que, mientras su uso no sea urgente, bien pueden ser destinados a otros emprendimientos relacionados con la venta de agua envasada o productos similares como jugos, etc.

Chinelato también se refirió a un posible incremento de tarifa. Cabe mencionar que el año pasado, largos meses transcurrieron antes de que el Concejo sancionara un reajuste que fue de un porcentaje de lo solicitado inicialmente, lo cual incluso, ya había quedado desfasado al momento de la sanción. «Esto demora tiempo, nosotros no podemos aplicar el aumento de un día para otro, entonces el desfasaje financiero se produce y no podemos caer en un punto crítico como en la anterior ocasión», dijo, mencionando que hay un mínimo ahorro producto de las recientes lluvias y el mayor descanso horario de las máquinas de ósmosis inversa que llegaron a trabajar 22 horas diarias.

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