Las cosechadoras de Sunchales – Parte 10

En 1917, en la localidad de Susana, Provincia de Santa Fe, aparece la primera corta trilla nacional tirada por caballo, con la denominación de «Cosechadora Susana», construida por Luis Genero en el taller de motores a vapor de don Francisco Rostoni.

Cosechadora Susana MG-81 (Foto: Pesados Argentinos).

En la localidad de Colonia Clucellas, el joven mecánico Santiago Puzzi, buscaba un local para instalar un taller de reparaciones de trilladoras a vapor (aprendió el oficio en los campos santafesinos bajo el fuerte sol de diciembre ayudando a aquellos maquinistas de principios de siglo) y al tiempo pudo construir una máquina que rompía con la tradición de que el vapor era la fuerza motriz más conveniente o quizás la única para las grandes labores agrícolas. El éxito obtenido le permitió mayores vuelos y formar una sociedad bajo el nombre de «Santiago Puzzi y Cía.» para fabricar cosechadoras con sede en Josefina, Santa Fe, vecina a la floreciente localidad de San Francisco, Córdoba, lugar donde se instalaría definitivamente hasta su cierre a fin de la década del ´80.

En la localidad de Seeber (Córdoba), Don Simón Daniele en 1927, también construye su primera cosechadora con la firma B y A Fiorito, denominándola cosechadora Fiorito sistema Daniele y hacia 1934 se establece en Porteña, formando la firma «J. S. Daniele y Cía. SC».

Don Miguel Druetta, hijo de inmigrantes que en 1870 se afincaron en Totoras, Santa Fe, se inició de muy joven en el trabajo con máquinas trilladoras, llegando a tener un profundo conocimiento sobre las maquinarias, a tal punto que lo llevara a inventar en 1923, el «recolector de cereales», que previamente se cortaba para su secado y que quedaba en hileras en el campo, luego, ya seco, este cereal era posible levantarlo con la cosechadora gracias a este recolector. Pocos años después, ya instalado en Buenos Aires y en la campaña de cosecha de trigo año 1929/30, probó con éxito otra invención suya, la autocosechadora de cereales con plataforma de corte al frente, cuyo modelo de máquina automotriz fue la primera en el mundo en su tipo, siendo contemporáneo de Rotania en la creación de máquinas con transmisión de mando propio a las ruedas motoras.

En los años 1951 y 1952, surge otra creación suya, esta vez para solucionar el problema que representaba la juntada de maíz, al presentar su modelo de plataforma recolectora de maíz aplicable a las cosechadoras, fue un invento y como también lo hicieron sus contemporáneos Santiago Giubergia y Roque Vassalli, siendo así que tres santafesinos fueron quienes revolucionaron la mecanización agrícola en la cosecha de maíz y que repercutió no solo a nivel nacional sino mundial pues años después otros países de avanzada optaron por este sistema.

Si continuamos tras los pasos de estos pioneros, en 1933, nos encontramos con un chacarero cordobés, don Santiago Giubergia, que llega a la localidad de Venado Tuerto, Santa Fe, donde instala una herrería para reparaciones de implementos agrícolas; y con la ayuda de su esposa, fue ampliando sus actividades, lo que le permitió, seis años después, junto a su cuñado, instalar un nuevo taller para fabricar recolectores de cereales.

De esta manera llega el año 1942 en que efectúa la primera reforma de una corta trilla Massey Harris de arrastre, transformándola en automotriz y en 1944, fabrica su primera máquina, también automotriz pero de diseño total propio con la marca «Giubergia». En 1946, forma la sociedad de estilo cooperativista, asociando a 12 empleados y obreros y en 1951 fabrica 57 cosechadoras y 185 recolectores de girasol efectuando algunas ventas a Chile. En 1953 hace un valioso aporte a la agricultura al lanzar al mercado su nueva plataforma juntadora de maíz aplicable a las cosechadoras, contándose cien unidades de este tipo en ese período. El franco progreso lleva al cabo de algunos años, a formar una importante industria con centenares de obreros y alta producción de maquinarias.

Foto: Pesados Argentinos.

En la localidad de Noetinger, provincia de Córdoba, se instalan con un taller los hermanos Araus, para fabricar máquinas cosechadoras de cereales y juntadoras de maíz automotrices. Sus comienzos en la mecanización agrícola se inician en Armstrong, Santa Fe, cuando los hermanos Julián, Romualdo y Tomás Araus, en su chacra, se dedicaban a reparaciones de máquinas, siendo en el año 1942 que construyen una cosechadora automotriz con satisfactorios resultados. Años después, ya instalados en Noetinger, emprenden la fabricación en serie llegando años después a ser una de las más importantes fábricas del país.

Miguel Druetta, inventor de la cosechadora automotriz marca Druetta, con su fábrica instalada en Ciudadela, Buenos Aires, vende a fines de los años ´30 su fábrica y se asocia con otra empresa, lanzando al mercado un nuevo modelo de cosechadora y una enfardadora con marca «Draumaq», que posteriormente junto a los señores Rosatti y Cristofaro forman la empresa «Rycsa» (Rosatti y Cristofaro S.A.) que fabricaron en las instalaciones de Ciudadela y en Arrecifes las cosechadoras que llevaron la marca «Rycsa» hasta su liquidación a mediados de los ´60.

En 1938 se forma por iniciativa de los señores Bartolo y Miguel Magnano y Peretti Hnos. una empresa que se dedica a la fabricación de maquinarias para carpintería e implementos agrícolas y luego cosechadoras automotrices que llevaron la marca «Magnano».

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